En el marco de la Copa del Mundo 2026, los jugadores de la selección mexicana de fútbol, Mateo Chávez y Gilberto Mora, expresaron su admiración por Guillermo Ochoa, un referente del equipo que, a sus 40 años, se encuentra en su sexta participación mundialista. Durante una reciente conferencia de prensa, ambos futbolistas coincidieron en que Ochoa merece ser aclamado por su destacada trayectoria y su rol como líder dentro del grupo. La ovación que recibió en el Estadio Azteca, cuando ingresó al partido contra República Checa, fue un claro reflejo del respeto y la admiración que sus compañeros y la afición sienten por él.

Mateo Chávez, un delantero de 22 años que tuvo un papel destacado al anotar el primer gol en la victoria de México sobre la selección checa, calificó a Ochoa como un ejemplo a seguir. "Memo se lo merece, es una increíble persona y un gran jugador. Es el primero en llegar al gimnasio y el último en irse", declaró Chávez, enfatizando la dedicación y el compromiso que Ochoa ha demostrado a lo largo de su carrera. Para el joven futbolista, la experiencia de jugar en un Mundial y compartir el campo con un ícono del deporte como Ochoa es algo que valora profundamente.

La emoción de la reciente victoria de México en la fase de grupos, donde lograron tres triunfos consecutivos, aún resuena entre los integrantes del equipo. Gilberto Mora, un talentoso defensor de apenas 17 años, también se unió a los elogios hacia Ochoa, afirmando que la ovación que recibió fue un momento que todos disfrutaron y que merecía la pena recordar. La atmósfera vibrante del Estadio Azteca, lleno de aficionados que coreaban el nombre de Ochoa, fue una experiencia inolvidable tanto para los jugadores como para los hinchas presentes.

Ambos jugadores reflexionaron sobre el significado de esta histórica fase para el equipo mexicano, destacando la solidaridad y el apoyo mutuo que han cultivado a lo largo del torneo. "Estoy feliz de ser parte de un equipo que ha hecho un gran Mundial. La entrega de cada uno, sin importar quién esté en el campo, ha sido fundamental", comentó Chávez, subrayando la importancia de la cohesión grupal. Este sentido de unidad ha sido clave para enfrentar los desafíos de la competencia y superar las expectativas que se tenían al inicio del torneo.

Por su parte, Mora no ocultó su felicidad por haber alcanzado un sueño: jugar en un Mundial en su país, en el emblemático Estadio Azteca. "Es algo por lo que he trabajado siempre. Queríamos cerrar con tres victorias y ahora podemos pensar en lo que viene", expresó el joven defensor, mostrando su entusiasmo por el avance del equipo en el torneo.

Con la mirada puesta en los dieciseisavos de final, que se disputarán el próximo 30 de junio, la selección mexicana se prepara para enfrentar a su rival, confiando en el trabajo en equipo y la experiencia de jugadores como Ochoa. El camino hacia la gloria mundial parece prometedor para el equipo, que ha logrado despertar la pasión y el apoyo de su afición con su rendimiento en el campeonato.