A medida que se acerca el año electoral en Argentina, el senador nacional Sergio Uñac ha comenzado a delinear su candidatura presidencial para las elecciones del próximo año. En una reciente entrevista, Uñac compartió detalles sobre su conversación con la ex presidenta Cristina Kirchner, donde enfatizó su deseo de convertirse en el candidato que represente a todos los sectores del peronismo. "Quiero ser el candidato de todos", afirmó con determinación, dejando claro que su objetivo es unir a las diversas corrientes del partido para enfrentar los desafíos electorales que se avecinan.
El legislador sanjuanino había hecho pública su intención de competir por la presidencia a principios de mayo, momento en el que aseguró contar con el respaldo de figuras influyentes dentro del peronismo. Sin embargo, sus aspiraciones no son nuevas; ya había manifestado su interés en marzo, cuando envió una carta al Partido Justicialista (PJ) solicitando que se celebren internas para definir el candidato. Uñac reveló que fue la propia Kirchner quien se contactó con él para felicitarlo por su decisión, un gesto que podría fortalecer su posición dentro del partido en este contexto interno tan convulso.
En un diálogo reciente con Luis Novaresio en A24, Uñac expresó su convicción de que el próximo presidente debe surgir del interior del país, sugiriendo que es fundamental que se realicen elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) como mecanismo para definir al candidato. "Hoy es lo que rige", subrayó, aludiendo a la importancia de la participación democrática en la selección de líderes en el peronismo. Su postura refleja una visión de inclusión y consenso, en un momento donde las divisiones internas son evidentes y pueden afectar las posibilidades electorales del frente justicialista.
Consultado sobre su relación con Cristina Kirchner, Uñac fue categórico: "Tengo una buena relación con ella, la visité en su casa, aunque no formo parte de su círculo más cercano". Reconoció la relevancia de Kirchner dentro del espacio político al que pertenece y afirmó que ella lo alentó a seguir adelante con su candidatura. Este respaldo podría ser crucial en un contexto donde la figura de la ex presidenta todavía ejerce una fuerte influencia en la política argentina, a pesar de los desafíos legales que enfrenta.
En cuanto a la situación actual del peronismo, Uñac destacó la importancia de reconocer los errores del pasado para poder construir un futuro mejor. "Debemos aceptar lo que nos faltó y, sobre esa base, generar una propuesta electoral que ilusione a los argentinos", expresó. Su llamado a la autocrítica es un intento de reconfigurar la narrativa del peronismo, buscando atraer a un electorado que se siente desilusionado con la política actual y que anhela un cambio significativo en la gestión del país.
Uñac también enfatizó la necesidad de encontrar un equilibrio social que trascienda lo meramente económico, sugiriendo que el peronismo debe ser un moderador entre la sociedad y el capital. Además, se refirió a la falta de consenso dentro del partido como uno de los mayores errores cometidos durante su gestión. "Si no logramos resolver el liderazgo, el próximo gobierno será peronista, pero la mesa de acuerdos está complicada", advirtió, reflejando la tensión interna que caracteriza al partido en este momento.
Por último, el senador se pronunció sobre la situación judicial de Cristina Kirchner, defendiendo su inocencia al calificarla como una "presa injustamente condenada". Uñac se mostró crítico respecto a las pruebas presentadas en su contra, argumentando que el caso Libra carece de fundamentos sólidos. Además, condenó la falta de renuncia de ciertos funcionarios implicados en la controversia, describiéndola como una vergüenza que daña aún más la imagen del gobierno y del partido. En este contexto, la figura de Uñac se perfila como un contendiente estratégico dentro del peronismo, dispuesto a desafiar a otros líderes y a construir una propuesta sólida para el futuro del país.



