A partir de mayo de 2026, Estados Unidos ha implementado reformas significativas en el proceso de obtención de la Green Card y permisos de trabajo, lo que impacta a una amplia gama de migrantes de distintas nacionalidades. Estas modificaciones, que comenzaron a regir el 1 de mayo, traen consigo cambios tanto en los criterios de elegibilidad como en los procedimientos necesarios para presentar solicitudes. La nueva normativa establece reglas más restrictivas y limita el trámite simultáneo de la residencia y la autorización laboral, lo que podría generar complicaciones para muchos aspirantes.

Las reformas más destacadas se centran en el uso de las tablas del Boletín de Visas emitido por el Departamento de Estado, así como en la validez de los permisos de trabajo y la implementación de la Acción Diferida. Estas medidas se han diseñado con el objetivo de regular la creciente demanda de solicitudes y asegurar una distribución equitativa de las visas disponibles, de acuerdo a los cupos anuales establecidos por la ley. La intención es controlar el flujo de migrantes y optimizar el sistema, que ha sido objeto de críticas por sus demoras y la falta de claridad en los procesos.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) ha introducido nuevas pautas que restringen la posibilidad de presentar simultáneamente el ajuste de estatus mediante el Formulario I-485 y la solicitud de permiso de trabajo. En el caso de las peticiones familiares, la solicitud de residencia solo puede ser presentada cuando la fecha de prioridad del solicitante alcance la “Fecha para la Presentación” que figura en la tabla oficial. Para las solicitudes laborales, el USCIS ahora exige que la fecha de prioridad se ajuste a la “Fecha de Acción Final” (tabla A), eliminando la posibilidad de utilizar la tabla de “Fechas para presentar solicitudes” en las categorías con mayor demanda.

Estas nuevas reglas limitan el número de personas que pueden iniciar su trámite de forma inmediata, ya que restringen el acceso a aquellos que cumplan con los requisitos temporales establecidos en el boletín mensual. Esta medida tiene como objetivo reducir el desborde de solicitudes y asegurar que solo aquellos que cumplen con los criterios específicos puedan avanzar en el proceso. La selección de la tabla aplicable depende del tipo de solicitud que se realice, con instrucciones detalladas publicadas en el documento oficial del Departamento de Estado.

El sistema migratorio estadounidense, regulado por la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), establece límites anuales y normas estrictas para la asignación de visas, lo que ha resultado en largas listas de espera para ciertos países y categorías de solicitantes. Esta situación ha generado un panorama complicado para muchas personas que buscan establecerse en Estados Unidos, ya que deben lidiar con un sistema que, aunque busca ser equitativo, muchas veces se percibe como ineficaz.

Otro cambio notable efectivo desde mayo de 2026 es la reducción en la duración de ciertos permisos de trabajo, tanto para los nuevos solicitantes como para aquellos que buscan renovarlos. El gobierno ha establecido un límite máximo de 18 meses para la vigencia de estos documentos, una reducción significativa respecto a los cinco años que podían alcanzar anteriormente. Esta decisión responde a la necesidad de mantener un control más riguroso sobre los beneficiarios y adaptar los permisos a la evolución de cada caso particular en el ámbito migratorio.

Para los individuos que ya poseen un permiso de trabajo y están en proceso de renovación, se ha introducido una regla temporal que extiende automáticamente la validez del documento por hasta 540 días, siempre que la solicitud de renovación haya sido presentada a tiempo y el solicitante cumpla con los requisitos de elegibilidad. Esta extensión automática busca prevenir períodos sin autorización laboral mientras el USCIS procesa la renovación, una situación que podría causar serios inconvenientes a los trabajadores.

El USCIS ha comunicado que estas nuevas directrices, aunque buscan optimizar el sistema y hacerlo más eficiente, podrían generar un aumento en las incertidumbres para los migrantes que ya enfrentan un proceso complejo y desafiante. La implementación de estas medidas es un reflejo de los esfuerzos del gobierno estadounidense por reformar un sistema que ha sido objeto de debate y discusión en los últimos años.