El equipo femenino de fútbol de Irán ha llegado a Malasia después de ser eliminado de la Copa Asiática en Australia, donde no logró obtener puntos en la fase de grupos. Sin embargo, su regreso a Irán se encuentra en suspenso debido a la situación de conflicto en Oriente Próximo, lo que ha llevado a que algunas jugadoras permanezcan en Australia.
A su llegada a Kuala Lumpur, las futbolistas y el cuerpo técnico fueron recibidos por el embajador iraní, Valiollah Mohammadi, quien informó que actualmente se encuentran alojados en un hotel. La falta de vuelos hacia Teherán, a raíz del cierre del espacio aéreo, complica su regreso a casa tras su participación en el torneo, justo cuando se desencadenaron los ataques de Estados Unidos e Israel en la región.
Durante su participación en la Copa Asiática, el equipo mostró una postura desafiante al no cantar el himno en su primer encuentro contra Corea del Sur, lo que fue interpretado como una protesta ante el gobierno iraní. Aunque en los siguientes partidos sí lo hicieron, la situación ha generado preocupación sobre las posibles repercusiones que podrían enfrentar al regresar a su país. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, aseguró en redes sociales que el país las recibirá con los brazos abiertos.



