La selección masculina de balonmano de España ha logrado su clasificación para el próximo Campeonato del Mundo de 2027, luego de un sólido desempeño en el partido de vuelta de su playoff clasificatorio, donde se impuso a Israel por un marcador de 29-36. Este enfrentamiento se llevó a cabo en La Casa del Handball Argentino, ubicada en el Parque Olímpico de la Juventud en Buenos Aires, que sirvió como sede neutral para ambas selecciones. Con este triunfo, los 'Hispanos' aseguran su participación en un torneo que se desarrollará entre el 13 y el 31 de enero de 2027 en Alemania, lo que representa una oportunidad crucial para redimirse tras su actuación en la edición anterior del Mundial.

En la primera mitad del encuentro, el equipo español mostró una actuación similar a la del partido de ida, donde había conseguido una victoria de 32-27. A pesar de que Israel comenzó el partido con un desempeño sólido, fue Dani Fernández quien lideró a España y logró revertir una desventaja inicial de dos goles. Al llegar al descanso, la selección española se encontraba al frente con un resultado de 13-16, mostrando así un buen control del juego y una estrategia efectiva para manejar la ventaja obtenida en el primer partido.

El regreso del segundo tiempo trajo consigo una mejora notable en el rendimiento del equipo israelí, que se mostró decidido a recortar distancias. La participación del portero Yahav Shamir fue fundamental en este cambio, ya que realizó varias intervenciones clave que desestabilizaron el ataque español. A medida que el partido avanzaba, Israel logró igualar el marcador en varias ocasiones, lo que generó una tensión palpable en el ambiente. Sin embargo, la inclusión de Sergey Hernández como portero suplente fue un punto de inflexión para España.

Hernández, al sustituir a Gonzalo Pérez de Vargas, realizó paradas cruciales que evitaron que Israel tomara la delantera. En este contexto, el equipo español logró recuperar el control del partido, gracias a dos goles decisivos de Abel Serdio que aportaron aire fresco al conjunto dirigido por Jordi Ribera. La capacidad del equipo español para adaptarse y responder a la presión fue un factor determinante en su triunfo.

Cabe destacar que el partido no estuvo exento de polémicas, ya que Israel sufrió una tarjeta roja para Tomer Bodenheimer en un momento crítico, lo que complicó aún más su intento de remontar. Por su parte, la expulsión de Casado también afectó a España, pero el colchón de goles que habían logrado acumular les permitió manejar la situación con mayor tranquilidad hasta el final del encuentro. El resultado final de 29-36 no solo asegura su clasificación al Mundial, sino que también refuerza la confianza del equipo de cara a futuros desafíos.

Este triunfo representa un paso significativo para el balonmano español, que busca recuperar el prestigio y la competitividad a nivel internacional. La actuación en el próximo Mundial de Alemania será una prueba crucial para la selección, que deberá demostrar su capacidad para enfrentar a los mejores equipos del mundo y dejar atrás el recuerdo de un Mundial anterior que no cumplió con las expectativas. La preparación y el trabajo en equipo serán claves para afrontar este nuevo desafío, y los 'Hispanos' parecen estar en el camino correcto para lograrlo.