A medida que la selección argentina se prepara para su enfrentamiento con Suiza en el Mundial 2026, María Silvina Riela, la madre de Alexis Mac Allister, vive intensamente el torneo desde Kansas, donde ha establecido su base para estar cerca de su hijo. En una reciente charla, Riela compartió los hitos que marcaron el camino de Alexis, desde sus inicios en La Pampa hasta convertirse en un jugador fundamental en el equipo dirigido por Lionel Scaloni.
Riela describió el ambiente en Kansas, donde se encuentra hospedada en el mismo hotel que el plantel argentino. "Estamos en el lugar donde todo comenzó", expresó con nostalgia, refiriéndose a la cercanía que les permite pasar tiempo con Alexis durante los momentos de visita. "Ayer tuvimos la oportunidad de charlar un rato sobre su experiencia en el Mundial, cómo se siente y qué le depara el futuro. Acompañar a los chicos en un evento tan significativo es un regalo", añadió con emoción.
La historia de éxito de Alexis no ha sido fácil. Según su madre, el viaje ha estado marcado por esfuerzos y sacrificios. La familia Mac Allister tomó la difícil decisión de dejar su hogar en el interior del país para buscar mejores oportunidades futbolísticas en Buenos Aires. "Venir del interior implica un esfuerzo adicional. Formar parte de un club como Argentinos Juniors significó muchísimo para todos nosotros", recordó Riela con una mezcla de orgullo y nostalgia.
María Silvina también compartió un momento íntimo sobre el nacimiento de Alexis, quien llegó al mundo el 24 de diciembre de 1998. Su historia comenzó con un embarazo complicado, ya que esperaba mellizos pero sufrió una pérdida. "Cuando por fin nació Alexis, sentí que cada paso en su carrera tenía un significado especial", reflexionó, visiblemente emocionada.
Una de las enseñanzas que marcaron el camino de Alexis y sus hermanos provino de su padre, Javier. Riela enfatizó cómo su esposo siempre alentó a los chicos a perseguir sus pasiones, sin importar el camino que eligieran. "Esa filosofía se convirtió en un faro para nuestra familia", comentó. Su rol, por otro lado, fue el de la mujer del día a día. "Nos separamos cuando Alexis tenía apenas dos años, y fue mi responsabilidad llevarlos a entrenar y acompañarlos en su desarrollo", recordó.
El desafío de criar a tres hijos en Buenos Aires sin el apoyo de familiares fue monumental, pero Riela no se dio por vencida. A la par de dedicarse a sus hijos, logró construir un emprendimiento textil que llegó a contar con seis locales y alrededor de cuarenta empleadas. Para ella, no hubo incompatibilidad entre sus responsabilidades. "Mis hijos crecieron inmersos en mi proyecto. Venían conmigo a los locales, hacían inventarios y Alexis se divertía ayudando", comentó entre risas.
A pesar de los sacrificios, Riela rechaza la idea de haber dejado de lado su vida personal por la carrera de sus hijos. "No siento que haya renunciado a nada. Cada uno de nosotros pudo perseguir sus sueños. Yo desarrollé mi empresa y mis hijos encontraron su camino en el fútbol", concluyó con satisfacción. La cercanía familiar ha sido, sin duda, un pilar fundamental en la vida de Alexis, quien continúa brillando en el escenario mundial.



