Mountainhead, la película de 2025 sobre cuatro oligarcas de Silicon Valley que intentan repartirse el mundo mientras provocan el caos en las redes, encuentra en la selección argentina un nuevo objeto de disputa. En esta versión, el equipo que pocos días antes era celebrado incluso por los chicos de Bangladesh se transforma en una amenaza que debería ser expulsada para siempre de los Mundiales.
Venis “Ven” Parish, interpretado por Cory Smith como una combinación de Elon Musk y Mark Zuckerberg, celebra el resultado de su creación. A su lado, Hugo “Souper” Van Yalk —encarnado por Jason Schwarzman y asociado con Jack Dorsey, cofundador de Twitter— acompaña la escena con cifras récord: más de 66 millones de estadounidenses habrían visto la final por televisión, una audiencia superada en Estados Unidos únicamente por alguna definición del Super Bowl.
La conspiración también modifica la posición de Jeffrey “Jeff” Abredazi, interpretado por Ramy Youseff como una representación de Sam Altman, creador de la inteligencia artificial. El personaje pierde su último resto de ética bajo la influencia de Randall Garrett, encarnado por Steve Carell como un demonio libertario vinculado con Peter Thiel.
Garrett acaba de fabricar su propio monstruo: la misma selección argentina aparece ahora como víctima del FBI, Donald Trump, la FIFA y Occidente en su conjunto. El equipo queda obligado a perder por haber desafiado al mundo con su bandera rebelde de Malvinas. Así, la final del Mundial se incorpora al universo de la película como otro escenario para la manipulación, el enfrentamiento y las teorías conspirativas.
Los cuatro personajes, refugiados en una mansión nevada de Utah, representan a los “bolcheviques del nuevo orden mundial tecnológico”. En ese universo, el fútbol parece importarles menos que la verdad: lo decisivo no es el resultado de la final, sino la capacidad de convertirlo en un relato útil para controlar las redes y alimentar el caos.



