Este jueves 23 de julio se cumplen 50 años de la desaparición de Eduardo Moreno Bergareche, dirigente de ETA político-militar conocido como “Pertur”. La incógnita persiste desde entonces: nunca se esclareció qué ocurrió con el joven ideólogo, que tenía 25 años cuando fue visto por última vez y cuyo cuerpo tampoco fue localizado.
“Pertur” defendía el abandono de la lucha armada después de la muerte de Francisco Franco. Sus posiciones contribuyeron a sentar las bases de Euskadiko Ezkerra, partido que posteriormente se integró con el PSE.
La última vez que se lo vio con vida fue el 23 de julio de 1976, en San Juan de Luz, una localidad francesa próxima a la frontera con España. A las 9.40, circulaba en un automóvil junto con Francisco Múgica Garmendia, alias “Pakito”, y Miguel Ángel Apalategi Aierbe, conocido como “Apala”.
Múgica Garmendia y Apalategi Aierbe pertenecían al sector más duro de ETA y formaban parte de los llamados “Bereziak”, los comandos especiales de ETA político-militar. Ese grupo defendía la continuidad de la lucha armada y no tenía intención de renunciar a la actividad terrorista.
De acuerdo con la investigación policial, “Pertur” tenía esa mañana una cita en el Café Consolation de San Juan de Luz, pero no llegó al encuentro. El testimonio de “Pakito”, incorporado a un auto de la Audiencia Nacional, sostiene que él y “Apala” se cruzaron “fortuitamente” con el dirigente, quien les pidió que lo llevaran en automóvil hasta la zona francesa de Behobia, cerca de Hendaya.
Como la desaparición ocurrió en territorio francés, las autoridades de ese país quedaron a cargo de la investigación. Sin embargo, cinco décadas después, el caso continúa sin una explicación definitiva y el paradero de Eduardo Moreno Bergareche sigue siendo desconocido.



