José Mourinho cuestionó con dureza el arbitraje tras la derrota del Real Madrid por 2-1 ante el Atlético de Madrid, en el derbi disputado este domingo en el Riyadh Air Metropolitano. El entrenador portugués sostuvo que las infracciones cometidas por Cristian Romero sobre Jude Bellingham y por Kang-in Lee contra Fede Valverde merecían la expulsión.

“Son dos tarjetas rojas claras”, afirmó Mourinho durante la conferencia de prensa, mientras mostraba dos fotografías de las jugadas ocurridas en el primer tiempo. El técnico apuntó contra Ortiz Arias, a cargo del arbitraje en el campo de juego, y contra Trujillo Suárez, responsable del VAR, a quien atribuyó una supuesta historia negativa con el Real Madrid.

“Las dificultades que hemos tenido después 11 vs 10... pues podemos imaginar lo que serían 50 minutos 11 vs 9”, señaló el entrenador. Además, destacó el desempeño de sus jugadores: dijo que lo habían dado todo, que habían realizado una primera parte “de gran clase, de gran personalidad” y que tenían argumentos para ganar el segundo tiempo.

Mourinho también cuestionó la designación arbitral. “Quien tiene que estar feliz, obviamente la gente del Atlético porque se llevan los tres puntos; y quien tiene que estar muy feliz es el comité de designación arbitral porque ha sido todo muy extraño”, expresó. En ese sentido, mencionó que, según le habían informado, el árbitro suele conocerse 24 horas antes del partido y criticó que Ortiz Arias, de 41 años, fuera elegido para dirigir el encuentro.