La selección iraní se encuentra en la recta final de su preparación para el Mundial 2026, un torneo que representa tanto una oportunidad como un desafío logístico significativo. En este contexto, la federación de fútbol de Irán ha manifestado su preocupación por el tema de las visas necesarias para su delegación, un aspecto que aún no ha sido resuelto a pocas semanas del inicio del campeonato. La situación se torna crítica, ya que el equipo necesita contar con permisos adecuados para poder realizar sus desplazamientos entre México y Estados Unidos, donde se llevarán a cabo sus partidos de la fase de grupos.
En un comunicado oficial, la Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán (FFIRI) reveló que ha enviado una carta a la FIFA solicitando "transparencia y aclaraciones respecto al proceso de visado" para los miembros de su delegación. A través de esta iniciativa, se busca establecer un diálogo claro con el organismo que regula el fútbol a nivel mundial, con el fin de asegurar que todos los jugadores y el personal técnico cuenten con los permisos necesarios para participar sin inconvenientes en el torneo, que se desarrollará del 11 de junio al 19 de julio de 2026.
El presidente de la FFIRI, Mehdi Taj, ha utilizado las redes sociales para hacer un llamado a la FIFA, insistiendo en la importancia de que la organización garantice visas de entradas múltiples. "Es fundamental que los jugadores puedan entrar y salir de Estados Unidos y regresar a México sin complicaciones", expresó Taj en un video que circuló en medios locales. Este reclamo no es solo una cuestión administrativa; es un factor que podría impactar directamente en el rendimiento del equipo, dado que la incertidumbre migratoria puede alterar la planificación de entrenamientos y el descanso necesario entre partidos.
Originalmente, la delegación iraní tenía previsto establecer su base de operaciones en Tucson, Arizona, pero tras las complicaciones en la obtención de permisos, se tomó la decisión de trasladar su sede a Tijuana, México. Este cambio de ubicación se debe a la necesidad de contar con un acceso más flexible a las diferentes sedes donde se jugarán los encuentros. La elección de Tijuana permite al equipo evitar los problemas que implicarían desplazarse constantemente entre Estados Unidos y México, aunque todavía existen desafíos logísticos que deberán ser resueltos en el corto plazo.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha comentado que la decisión de trasladar la base de Irán a Tijuana surgió debido a que Estados Unidos no estaba dispuesto a permitir que la delegación iraní se quedara en su territorio. Esta declaración añade una capa de complejidad política al asunto, ya que el equipo deberá concentrarse en un país mientras juega sus partidos en otro. La situación actual resalta las tensiones que pueden surgir en eventos deportivos globales, donde la política y el deporte a menudo se entrelazan de maneras inesperadas.
Irán competirá en tres partidos durante la fase de grupos, todos ellos en Estados Unidos. Su debut está programado para el 15 de junio en Los Ángeles, donde se enfrentarán a Nueva Zelanda. Luego, el 21 de junio, jugarán contra Bélgica, y finalmente cerrarán la fase de grupos el 26 de junio ante Egipto en Seattle. Este itinerario plantea la necesidad de una coordinación efectiva en los desplazamientos, incluidos los cruces fronterizos, lo que resalta aún más la urgencia de que la FIFA actúe para facilitar el proceso de visado para el equipo iraní.



