Un episodio desafortunado ensombreció la celebración por el avance de Argentina a las semifinales del Mundial 2026, cuando el periodista Martín Salwe vivió una experiencia traumática durante su cobertura del partido contra Suiza. Al finalizar el encuentro, que vio a la Selección triunfar 3-1 en tiempo suplementario, Salwe fue víctima de una agresión por parte del personal de seguridad que acompañaba a la cantante Tini Stoessel. Este incidente, calificado por el propio cronista de América TV como el más desagradable que ha enfrentado en el torneo, dejó marcas visibles en su cuerpo que fueron exhibidas en el programa Infama.
El periodista relató los pormenores de lo que ocurrió a la salida del estadio de Kansas City, donde se encontraba esperando junto a su camarógrafo. La salida de Tini, quien mantiene una relación con el mediocampista Rodrigo De Paul, se llevó a cabo por una puerta VIP que también fue utilizada por otras personalidades, como Antonela Roccuzzo. Salwe y su equipo se posicionaron en ese lugar, que no requería acreditación especial, con la intención de captar un saludo de la artista para los aficionados argentinos. “Fuimos con respeto y solamente queríamos un saludo, no intentamos hacer preguntas incómodas ni invadir su espacio”, comentó el periodista, enfatizando que su objetivo era registrar un momento sencillo y amigable.
Sin embargo, Tini no alcanzó a escuchar el pedido de Salwe debido al bullicio del lugar y la multitud de fanáticos que la rodeaban. Al momento de abordar la camioneta que la esperaba, la situación se tornó caótica. Dos miembros del equipo de seguridad intervinieron de manera agresiva, empujando a Salwe y a su camarógrafo. “Me agarraron del pecho, me dejaron marcas con las uñas. Aún tengo las evidencias de esa agresión”, relató el cronista mientras mostraba las lesiones en su pecho durante la transmisión del programa.
El video grabado por el camarógrafo antes de ser también retirado del lugar muestra a Salwe intentando identificarse como parte de la prensa mientras los agentes lo empujan. “Fue una experiencia muy desagradable, nunca había presenciado algo similar. Su actitud fue altanera y prepotente”, resumió el periodista, comparando este episodio con otros encuentros que había tenido con personal de seguridad durante el Mundial, donde la interacción había sido mucho más cordial, como en el caso de Roccuzzo.
Salwe también proporcionó algunos detalles sobre los agentes que lo agredieron, aunque no logró identificarlos. Según su descripción, portaban credenciales de la FIFA y tenían la apariencia de pertenecer a una fuerza policial o a un servicio de seguridad privado contratado por el equipo de la cantante. “Creo que hubo una mala elección en la seguridad que eligió Tini. No la responsabilizo a ella, pero alguien decidió contratar a ese equipo de seguridad. No comprendieron el trabajo que realiza la prensa”, afirmó Salwe, dejando entrever su descontento con la manera en que se manejó la situación.
La reacción del entorno de Tini Stoessel no tardó en llegar, y fue expresada en el mismo programa, donde se abordó el incidente. Este desafortunado evento pone de manifiesto la creciente tensión entre los medios de comunicación y las medidas de seguridad en grandes eventos deportivos, donde la figura del periodista a menudo se ve amenazada por la falta de entendimiento sobre su función en la cobertura de estos momentos significativos para el público. La protección del espacio personal de los artistas es fundamental, pero también lo es permitir que la prensa haga su trabajo de manera segura y respetuosa.



