La reciente postura de Giuliano Simeone respecto a su futuro futbolístico ha suscitado un gran interés en la comunidad deportiva, tanto en Argentina como en el ámbito internacional. El mediocampista, que actualmente se desempeña en el Atlético de Madrid, se ha mostrado contundente al afirmar que no tiene intenciones de jugar ni para Boca Juniors ni para el Real Madrid. Esta declaración, realizada durante una entrevista con Joaquín "Pollo" Álvarez, reafirma su lealtad hacia River Plate, club en el que se formó y que representa un pilar fundamental en su carrera.
Simeone, hijo del reconocido entrenador Diego Simeone, no titubeó al responder a la pregunta sobre un posible acercamiento de Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors. "¿Si me llama Román? No, no hay ninguna chance", dijo el jugador de 23 años, enfatizando su conexión con River Plate. Esta respuesta no solo refleja su preferencia por el club de Núñez, sino que también establece un claro distanciamiento de las instituciones rivales, tanto en el ámbito local como internacional. Al comparar su situación con la posibilidad de jugar en el Real Madrid, remarcó que para él sería igualmente impensable: "Cero chances".
La relación de la familia Simeone con River Plate es profunda y rica en historia. Giuliano comenzó su carrera en las divisiones juveniles del club, donde, aunque no llegó a debutar en el primer equipo, reconoce que recibió una formación invaluable. "En River me enseñaron muchísimo cuando era muy chiquito. Me dieron muchas herramientas para ser el jugador que soy hoy. Me gustaría volver", expresó, dejando entrever su deseo de algún día regresar al club que lo vio nacer futbolísticamente. Este sentimiento se ve reflejado en el apoyo que recibe de la hinchada de River, que celebra su sentido de pertenencia en las redes sociales.
La carrera de Giuliano Simeone ha ido en ascenso desde que dejó River para unirse al Atlético de Madrid. Tras pasar por el Atlético Juvenil A, Zaragoza y Deportivo Alavés, finalmente se ha consolidado como una pieza clave en el primer equipo del colchonero. Su contrato actual se extiende hasta 2030, lo que significa que River Plate aún conserva un 20% de los derechos económicos en una futura transferencia, lo que lo convierte en un jugador valioso tanto para su equipo actual como para su club de formación.
La declaración de Giuliano no solo es un mensaje claro sobre su futuro, sino que también ha dejado en el aire la posibilidad de que su hermano mayor, Giovanni Simeone, se una a River en el próximo mercado de pases. Aunque Diego Simeone, su padre y entrenador del Atlético de Madrid, evitó comentar sobre este tema, sí elogió el momento que vive el club de Núñez bajo la dirección de Eduardo Coudet. "A River lo veo muy bien, la llegada del Chacho le está haciendo muy bien. Él puede darle todo lo que sabe", afirmó, destacando el buen trabajo del técnico actual.
La firmeza de Giuliano Simeone acerca de su lealtad a River Plate y su rechazo a jugar en Boca Juniors o Real Madrid pone fin a las especulaciones sobre su futuro. Con una carrera prometedora por delante y una clara conexión con su pasado, el joven futbolista parece estar enfocado en continuar su desarrollo en el Atlético de Madrid, aunque siempre con la mirada puesta en el club que lo formó. Su historia es un reflejo de cómo los lazos familiares y las raíces pueden influir en las decisiones de los deportistas, especialmente en un país donde el fútbol genera pasiones intensas y lealtades inquebrantables.



