El próximo domingo 26 de abril, el piloto argentino Franco Colapinto llevará a cabo una exhibición de Fórmula 1 en las calles de Buenos Aires, un evento que promete atraer a una multitud considerable. En respuesta a la gran demanda, el Gobierno de la Ciudad ha decidido ampliar el recorrido del circuito, originalmente previsto para dos kilómetros, añadiendo 900 metros adicionales que se extenderán sobre la Avenida del Libertador. Este nuevo trayecto irá desde el puente de Libertador, pasando por Bullrich, hasta Casares y Ugarteche, además de incluir un tramo en la Avenida Sarmiento entre Figueroa Alcorta y Libertador. La modificación responde a las expectativas de un público de aproximadamente medio millón de personas, lo que ha llevado a los organizadores a replantear la logística del evento con el fin de garantizar la comodidad y la seguridad de los asistentes.
La ampliación del circuito no solo busca facilitar el acceso al evento, sino también mitigar la congestión en los puntos de mayor afluencia. La intención es que más espectadores puedan disfrutar de la experiencia sin necesidad de adquirir entradas para las zonas preferenciales. Esta estrategia se enmarca en un esfuerzo por optimizar el flujo de personas y evitar aglomeraciones que podrían derivar en problemas de seguridad. Por lo tanto, se espera que la exhibición sea un éxito tanto en términos de asistencia como de organización.
Además de la participación de Colapinto, quien pilotará un Lotus E20 de 2012, se están evaluando la inclusión de otros autos icónicos de la Fórmula 1. Entre ellos, destaca la posibilidad de que un Benetton de 1996, que se encuentra en el museo del Circuito Internacional de Termas de Río Hondo, sea parte del espectáculo. Aunque aún no hay confirmaciones definitivas sobre la cantidad de autos que participarán o sobre la duración del evento, que se estima podría extenderse hasta seis horas, los organizadores han señalado que los detalles se irán ajustando a medida que se acerque la fecha. Vale recordar que cualquier cambio en la programación deberá contar con la aprobación de Alpine, la escudería que representa a Colapinto.
La logística del evento está a cargo del Gobierno de la Ciudad, que se encargará de la seguridad, el despliegue de ambulancias y bomberos, así como de la regulación del tráfico en las calles afectadas. Por su parte, los patrocinadores de Colapinto asumirán la mayor parte del costo del evento, lo cual es fundamental para viabilizar la realización de esta exhibición única. En este contexto, es importante destacar que el equipo que acompañará a Colapinto no es el habitual que se presenta en las competiciones, sino un grupo especializado en eventos de este tipo, lo que garantiza una experiencia profesional y bien organizada.
Esta exhibición marcará un hito, ya que será la primera vez en más de diez años que un monoplaza de Fórmula 1 recorrerá las calles de Buenos Aires. La última vez que se llevó a cabo un evento similar fue en diciembre de 2011, cuando el Red Bull RB7, manejado entonces por Daniel Ricciardo, deslumbró a los fanáticos locales. Colapinto, por su parte, se convierte en el primer piloto argentino en conducir un F1 en este tipo de exhibición en la ciudad, lo que añade un componente emocional y de orgullo nacional al evento.
La expectativa es palpable, y las entradas para las tribunas, que tienen una capacidad para 20.000 personas, se agotaron rápidamente en la preventa. Los espectadores no solo podrán disfrutar de la exhibición, sino también acceder a la Fan Zone, lo que promete una experiencia completa para los aficionados al automovilismo. La combinación de la pasión por la Fórmula 1 y la participación de un piloto local como Colapinto anticipa un evento inolvidable, que seguramente quedará grabado en la memoria de los asistentes y en la historia del automovilismo argentino.



