En un giro inesperado de los acontecimientos, Francisco Cerúndolo, la mejor raqueta argentina y actualmente en la posición 26 del ranking mundial, fue eliminado en la tercera ronda de Roland Garros. El tenista argentino cayó en un partido intenso ante el estadounidense Zachary Svajda, quien ocupa el puesto 85 a nivel global. La contienda, que se extendió por 2 horas y 54 minutos, culminó con un marcador de 6-3, 6-4, 3-6, 4-6 y 6-3, dejando a Cerúndolo fuera del segundo Grand Slam de la temporada.

Desde el comienzo del partido, Cerúndolo enfrentó dificultades para imponer su juego en una de las canchas más emblemáticas del tenis. A pesar de ser considerado el favorito en esta instancia, no logró encontrar el ritmo adecuado, algo que lo ha caracterizado en sus mejores actuaciones previas en el torneo, donde alcanzó los octavos de final en 2023 y 2024. La presión del momento y las expectativas sobre él parecieron jugar un papel crucial en su desempeño.

A lo largo del encuentro, la frustración fue evidente en el rostro del argentino. En varias ocasiones, se le vio dialogando gestualmente con su entrenador, el uruguayo Pablo Cuevas, buscando respuestas a su bajo rendimiento. En el primer set, Cerúndolo logró quebrar el servicio de Svajda en el tercer juego, pero su incapacidad para consolidar esa ventaja lo llevó a perder el set 6-3, lo que marcó el tono del partido.

El segundo set fue un reflejo de la lucha interna de Cerúndolo. A pesar de presentar cuatro oportunidades de quiebre en el cuarto juego, no logró capitalizarlas, lo que permitió a Svajda escapar de un momento crítico. El estadounidense, que ha demostrado ser más efectivo en superficies duras, aprovechó su oportunidad y se llevó el set 6-4, aumentando la presión sobre el argentino.

Sin embargo, en un intento por revertir la situación, Cerúndolo encontró su mejor versión en el tercer set. Con determinación, logró igualar el marcador 2-2 tras un mal comienzo y luego se apoderó del servicio de su rival en el sexto juego. Con este empuje, cerró el set en 6-3, reavivando sus esperanzas de continuar en el torneo. Su reacción fue un claro indicio de que aún había lucha en él.

En el cuarto set, el tenista argentino mostró un juego más sólido y comenzó con una ventaja de 3-1, reafirmando su deseo de seguir en la competencia. Cerúndolo se mostró más certero y logró cerrar el set 6-4, llevando el partido a un decisivo quinto set. Sin embargo, la historia del encuentro no se repitió en el último capítulo. A pesar de las oportunidades que se presentaron, el estadounidense volvió a mostrar su fortaleza y tomó la delantera en el marcador, lo que llevó a Cerúndolo a un estado de frustración evidente.

A medida que avanzaba el quinto set, las emociones se intensificaron. Cerúndolo, a pesar de sus intentos por mantenerse en el partido, no pudo sostener su juego. “Tuve mis chances, no me mientan más, no voy a ganar nunca más”, se le escuchó decir a su madre, María Luz, en un momento de desánimo. Finalmente, Svajda logró mantener su ventaja y se clasificó para la siguiente ronda, dejando a Cerúndolo con una amarga sensación de haber dejado escapar una oportunidad valiosa en un torneo donde esperaba brillar. Este resultado plantea cuestionamientos sobre el futuro del tenista argentino y su capacidad para superar adversidades en competencias de alto nivel.