La Fórmula 1 ha anunciado una serie de modificaciones en el procedimiento de salida de las carreras, en el marco de una nueva era técnica. Uno de los aspectos más discutidos del reglamento había sido el arranque de los monoplazas, que generaba inconsistencias en el rendimiento, ya que algunos coches partían con el motor apagado, mientras que otros experimentaban tracción excesiva. Antes del Gran Premio de Australia, se revelaron los detalles sobre cómo se desarrollarán los primeros metros de la competición.
Estas modificaciones fueron el resultado de simulaciones realizadas al final de las sesiones de pruebas en Baréin. Según el documento 8 de las "Notas de competición del Director de Carrera" de la FIA, se oficializó un nuevo procedimiento de salida que incluye un tiempo de espera de cinco segundos antes de la aparición de la bandera verde en la parrilla. Esta fase, denominada "Pre-Start", tiene como objetivo reducir el riesgo de accidentes y fallos en el arranque.
Rui Marques, Director de Carrera de la F1, explicó que una vez que todos los monoplazas hayan regresado a la parrilla tras las vueltas de formación, los paneles luminosos se iluminarán en azul durante cinco segundos, y se mostrará el mensaje "Pre-Start". Esto permitirá que los pilotos tengan tiempo suficiente para alcanzar las revoluciones óptimas antes de la largada. Además, se confirmó la incorporación de aerodinámica activa en los monoplazas y la obligación de utilizar una configuración específica en las curvas, lo que busca mejorar la estabilidad y tracción de los vehículos durante la carrera.



