El inicio de la temporada 2026 para Aston Martin ha sido un verdadero desafío. Tras haber concentrado todos sus esfuerzos en esta nueva etapa de la Fórmula 1, los pilotos de la escudería aún no han logrado completar las primeras dos carreras del año, algo que incluso un equipo nuevo como Cadillac ha conseguido. Las dificultades se centran principalmente en la fiabilidad del motor Honda, que ha mostrado serios problemas, así como en fallas técnicas del monoplaza, lo que ha llevado a un comienzo desastroso para el equipo. Las vibraciones intensas del vehículo están dañando las unidades de potencia y causando incomodidad física a los conductores, afectando especialmente sus manos y pies.

En el Gran Premio de China, Lance Stroll tuvo que abandonar la competencia en la novena vuelta debido a una falla en la batería, lo que generó la salida de un auto de seguridad que complicó la situación del argentino Franco Colapinto, piloto de Alpine. Fernando Alonso, por su parte, se retiró en la vuelta 33, explicando que las vibraciones del motor eran inusuales y excesivas. "Desde la vuelta 20 empecé a perder la sensibilidad en las manos y los pies. Con una vuelta perdida y el Safety Car, seguir corriendo así no tenía sentido", declaró el piloto español a DAZN.

Las imágenes captadas desde la cámara a bordo del Aston Martin de Alonso mostraron cómo el piloto soltaba el volante repetidamente, intentando recuperar la sensibilidad en sus extremidades. Estas escenas son alarmantes, ya que los competidores suelen lidiar con dolores articulares incluso después de dejar la pista. Alonso comparó la situación con antiguas máquinas de vibración en gimnasios y advirtió sobre los peligros de estar expuesto a tales condiciones durante largos períodos. A medida que se prepara para el próximo Gran Premio en Japón, el asturiano dejó en claro que su enfoque está en descansar y entrenar, mientras espera que Honda solucione los problemas técnicos que afectan su rendimiento.