La ciudad de Buenos Aires se viste de celeste y blanco en la antesala del debut de la selección argentina en el Mundial 2026. A medida que el entrenador Lionel Scaloni se afana en definir la alineación que enfrentará a Argelia en el Arrowhead Stadium de Kansas, un grupo destacado de personalidades del mundo del espectáculo y la moda se unió para celebrar la pasión futbolera a través de un emotivo editorial de Vogue Latinoamérica. Esta producción, que se publicó el 16 de junio, reúne no solo a celebridades, sino también a un cúmulo de recuerdos que evocan la rica historia del fútbol argentino.

Entre los rostros que posaron para esta sesión fotográfica se encuentran figuras icónicas como Valeria Mazza, Adrián Appiolaza, Delia Cancela, Eva De Dominici, La Chola Poblete, Zoe Gotusso, La Joaqui y Franco Masini. Cada uno de ellos vistió camisetas históricas de la selección nacional y se ubicó en diferentes escenarios de la ciudad, desde un tradicional café hasta los coloridos murales de La Boca. Las imágenes, capturadas por el fotógrafo Lucas Ricci, no solo destacan la estética de cada prenda, sino que también reflejan el vínculo personal que cada figura tiene con la camiseta argentina.

Valeria Mazza, una de las modelos más reconocidas del país, compartió su conexión emocional con la selección, recordando su primer encuentro con el fútbol en 1978. “Tenía solo 6 años y fui al estadio con mi familia. Escribí: Argentina: Campeón”, rememoró mientras posaba con la camiseta del 50 aniversario de la AFA en el café Los Galgos, un lugar emblemático de la ciudad. Para Mazza, la selección representa más que un equipo; es un símbolo de unidad y orgullo nacional. “El fútbol nos abraza y nos une”, afirmó, aludiendo a la importancia que tiene el deporte en la cultura argentina.

El director creativo de Moschino, Adrián Appiolaza, también compartió su historia, que lo llevó de vuelta a la final de 1978. Con una camiseta firmada por los jugadores argentinos de 1997, destacó la sensación de orgullo que siente al representar a su país. “Recuerdo salir a festejar con mi familia después de la victoria. Fue un momento inolvidable”, confesó, mientras una imagen suya lo muestra posando junto a un mozo en la vereda, simbolizando la conexión entre la moda y el deporte.

Delia Cancela, artista plástica, eligió una camiseta de manga larga de 1997 para mostrar su pasión por el fútbol. En su taller, reflexionó sobre la necesidad de ídolos en Argentina y cómo el fútbol se ha convertido en un aspecto fundamental de la identidad nacional. “El triunfo del 2022 nos hizo sentir que todo iba a estar mejor”, expresó, señalando el fervor que genera el deporte en tiempos difíciles.

Eva De Dominici, por su parte, evocó la figura de su familia y sus recuerdos vinculados al Mundial de 1986. Con una camiseta alternativa firmada por Mario Kempes del Mundial ‘94, recordó cómo su padre y su abuelo compartían su fanatismo por el fútbol. “Es un orgullo muy grande que lleva mi familia”, comentó, resaltando la importancia de esos momentos compartidos frente a la televisión.

Finalmente, La Chola Poblete, quien lució una camiseta de la selección del año 2000, compartió su experiencia en el Obelisco durante un evento futbolístico. “Me sentía parte de algo único, rodeada de tantas personas que compartían la misma pasión”, relató, capturando la esencia de lo que significa el fútbol en la vida cotidiana de los argentinos. A través de estas narrativas, el editorial de Vogue no solo celebra la moda, sino que también rinde homenaje a la rica herencia cultural que el fútbol ha forjado en Argentina.