En una jornada destacada para el fútbol español, la selección de España logró una convincente victoria de 3 a 0 frente a Austria en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, disputado en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Este resultado no solo asegura el avance de La Roja a la siguiente fase del torneo, sino que también reafirma su condición de candidato al título. La figura del encuentro fue Mikel Oyarzabal, quien, con su gol, se consolidó como uno de los jugadores más relevantes de la competición hasta el momento.

Desde el comienzo del partido, ambos equipos mostraron su intención de marcar el ritmo del juego. Austria, con una presión intensa en la mitad del campo, buscaba sorprender a los españoles, tal como lo intentaron hacer en su encuentro anterior contra la selección argentina. Sin embargo, la velocidad y habilidad de Lamine Yamal, el joven extremo del Barcelona, dificultaron los planes austriacos, que se vieron obligados a reconfigurar su estrategia para contener a este prometedor jugador.

A pesar de un inicio en el que Austria intentó establecer su dominio, fue España quien logró abrir el marcador. En el minuto 37, tras una serie de ataques que demostraron la capacidad ofensiva del equipo, Mikel Oyarzabal, tras un gran centro de Marc Cucurella, consiguió deshacer el empate inicial. Este gol no solo fue vital para el estado anímico del equipo, sino que también marcó el inicio de una serie de acciones que consolidaron su ventaja en el partido.

Con el primer tiempo finalizado, el equipo dirigido por Luis de la Fuente se propuso controlar el juego en la segunda mitad. Aunque España se mostró más cautelosa, continuó buscando el segundo tanto que sellara el destino del encuentro. A medida que avanzaba el reloj, la presión austriaca se fue desvaneciendo, y el equipo europeo comenzó a tener dificultades para crear jugadas ofensivas. En el minuto 60, Austria solo contaba con un 25% de posesión y había realizado únicamente cinco disparos al arco, evidenciando la superioridad española en el campo.

La dinámica del partido cambió justo antes de la pausa para hidratación, cuando España, tras un buen desglose por la banda izquierda, volvió a encontrar el camino al gol. En esta ocasión, Alex Baena, con una jugada individual, asistió a Pedro Porro, quien con un cabezazo en el área selló el segundo gol del encuentro. Este tanto, además de aumentar la ventaja, dejó a Austria con pocas oportunidades de reacción, ya que el equipo comenzaba a mostrar signos de desgaste.

Finalmente, Oyarzabal se convirtió en el protagonista indiscutido del encuentro al marcar el tercer gol y su cuarto del torneo. Con un pase preciso de Cucurella, el delantero de la Real Sociedad definió con maestría ante un defensa austriaco que ya no podía contener la embestida española. Este gol no solo sentenció la goleada, sino que consolidó a España como uno de los equipos a tener en cuenta en esta Copa del Mundo, mientras aguardan el desenlace del duelo entre Portugal y Croacia para conocer a su próximo rival en octavos de final.