La selección española ha logrado avanzar a los cuartos de final del Mundial 2026, celebrado en Estados Unidos, México y Canadá, tras una ajustada victoria por 1-0 sobre Portugal. El encuentro, disputado el lunes, se definió en el tiempo añadido gracias a un gol de Mikel Merino, quien había ingresado al campo en los últimos minutos del segundo tiempo. Este triunfo marca el regreso de la 'Roja' a la antepenúltima ronda de la Copa del Mundo después de 16 años, un hecho que renueva las esperanzas de los aficionados españoles y que coloca al equipo en el umbral de la gloria.
La victoria ante Portugal no solo significa el avance a la siguiente fase, sino que también representa una racha notable de 36 partidos oficiales sin perder para la selección española. Los dirigidos por Luis de la Fuente demostraron una sólida defensa, permitiendo únicamente dos tiros a puerta del equipo luso, lo que se traduce en su quinta portería a cero en este torneo. Un trabajo defensivo excepcional que ha sido clave en su recorrido en el Mundial, así como el despliegue táctico que les ha permitido superar a rivales difíciles en su camino.
El partido también podría haber sido el último en la carrera internacional de Cristiano Ronaldo, quien disputó los 90 minutos, pero no logró concretar ninguna de las oportunidades que tuvo. Aunque se despidió del torneo con tres goles en su haber, su desempeño en este Mundial ha generado debate entre los aficionados y críticos, quienes discuten sobre el legado del astro del fútbol en la historia de los mundiales. Este encuentro, por lo tanto, no solo será recordado por el triunfo español, sino también por el adiós potencial de una de las figuras más emblemáticas del deporte.
En cuanto a la alineación, Luis de la Fuente decidió repetir el once inicial por primera vez en el torneo, destacando la presencia de Dani Olmo en la mediapunta y Pedro Porro en el lateral derecho. Portugal, por su parte, presentó una única modificación en su formación, con Joao Felix como novedad. El inicio del partido mostró un dominio equilibrado, donde España buscó abrir el marcador desde temprano con un remate lejano de Oyarzabal, mientras que los portugueses se respondieron con un intento de Cancelo.
A medida que transcurrían los minutos, ambos equipos intensificaron su presión, dificultando la posibilidad de enlazar jugadas. España, con un juego más dinámico, tuvo una clara oportunidad con un mano a mano de Oyarzabal, quien no pudo concretar su tiro. Sin embargo, el juego se tornó más intenso, con ocasiones que aumentaron la tensión en el campo, y el portero español, Unai Simón, tuvo que intervenir en varias ocasiones para mantener su arco en cero, destacándose en un mano a mano con Ronaldo.
El partido mantuvo su ritmo frenético y, aunque las ocasiones de gol fueron escasas, la fase de hidratación no alteró la dinámica del juego. La selección española mostró un mayor control del balón, a pesar de la presión de los portugueses. En una de las jugadas más elaboradas de Portugal, Joao Felix tuvo una oportunidad clara, pero una vez más, Simón demostró su habilidad al detener el cabezazo. Finalmente, la presión española dio sus frutos cuando Mikel Merino, en el último suspiro del partido, selló la victoria, asegurando así un lugar en los cuartos de final y dejando claro que la selección está lista para enfrentar los desafíos que vendrán en su camino hacia la gloria mundial.



