La selección española de balonmano logró su clasificación para el Mundial de Alemania 2027 al vencer a Israel por 36-29 en el segundo partido de eliminatorias, disputado el pasado sábado en Buenos Aires. Este resultado no solo marca un hito en la trayectoria del equipo, sino que también representa un avance significativo en su camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. La actuación del conjunto español fue destacada, consolidando así su posición como uno de los favoritos en el ámbito internacional.

Desde el comienzo del encuentro, los Hispanos demostraron una superioridad notable sobre el equipo israelí, aprovechando su experiencia y un sistema de juego bien estructurado. A pesar de un inicio prometedor para Israel, que logró una ventaja de dos goles en los primeros minutos, no pudieron mantener el ritmo frente a la presión ejercida por los españoles. Esta diferencia se evidenció en el marcador, que al final del primer tiempo reflejaba un 16-13 a favor de la selección ibérica, destacando la actuación de Daniel Fernández, quien anotó cuatro goles en esa primera mitad.

El segundo tiempo inició con una clara intención de España por aumentar la ventaja y dejar sin opciones a su adversario. Israel, que dependía en gran medida del rendimiento de su central Yoav Lumbroso, comenzó a mostrar signos de desgaste físico. La falta de rotación en el banquillo israelí se hizo evidente, lo que permitió a los españoles imponer un ritmo más elevado en el juego. A medida que el partido avanzaba, los errores de Israel se multiplicaron, incluyendo una tarjeta roja a Tomer Bodenheimer, lo que complicó aún más su situación en la cancha.

A lo largo del encuentro, los goleadores españoles se destacaron con un juego colectivo que hizo énfasis en la colaboración y la eficacia. Además de Fernández, otros jugadores como Abel Serdio y Marcos Fis tuvieron un papel crucial en la ofensiva, anotando cinco y cuatro goles respectivamente. Israel, por su parte, no logró capitalizar sus oportunidades, y aunque Lumbroso y Nadav Nizri tuvieron una destacada actuación al marcar siete goles cada uno, el equipo no pudo encontrar soluciones ante la defensa española.

La actuación de los arqueros también fue determinante en el desarrollo del partido. Gonzalo Pérez de Vargas y Sergey compartieron la responsabilidad bajo los tres palos, sumando un total de nueve paradas que resultaron claves para mantener la ventaja. La solidez defensiva del equipo español se complementó con una ofensiva eficaz, lo que permitió a los Hispanos controlar el juego y anticipar los movimientos del rival.

Este triunfo representa no solo una clasificación al Mundial, sino también una oportunidad para que España se posicione como un contendiente serio en los próximos Juegos Olímpicos. La importancia de este torneo radica en que el campeón asegurará su plaza en los Juegos de Los Ángeles y también definirá a los mejores equipos para los torneos preolímpicos. La selección, bajo la dirección del entrenador Jordi Ribera, demostró que está en condiciones de enfrentar los desafíos que se avecinan, corrigiendo las fallas que habían quedado expuestas en el primer partido de la serie. La victoria en Buenos Aires es un paso más en la búsqueda de la excelencia en el balonmano internacional.