Marcos Acuña se erigió como el héroe de River Plate al marcar un espectacular gol que permitió al equipo empatar 1-1 frente a San Lorenzo durante el enfrentamiento correspondiente a los octavos de final del Torneo Apertura 2026. La anotación llegó tras una jugada colectiva donde Juan Fernando Quintero, quien había ingresado recientemente al campo, se convirtió en el asistente clave. Con un pase preciso por encima de la defensa, Acuña pudo definir con gran calidad, desatando la euforia entre los hinchas que colmaron el estadio.

El partido se tornaba complicado para el conjunto de Núñez, que ya había recibido un golpe en el primer tiempo cuando Rodrigo Auzmendi abrió el marcador para el Ciclón. A pesar de esta desventaja, River Plate mostró una actitud renovada en la segunda mitad, impulsada por la expulsión de Matías Reali, lo que dejó a San Lorenzo en desventaja numérica. Esta situación permitió que el equipo local se lanzara al ataque con mayor ímpetu, buscando revertir el resultado adverso.

Apenas en el minuto 55, se produjo la jugada que cambiaría el rumbo del encuentro. Quintero, quien había reemplazado a Maximiliano Meza, se asoció magistralmente con Acuña. El colombiano, con una visión excepcional, anticipó el movimiento del lateral izquierdo y le envió el balón justo en el momento preciso para que el exjugador de Ferro y Racing pudiera ejecutar un zurdazo cruzado que se coló en el arco rival. Esa anotación no solo representó un respiro para el equipo, sino que también reafirmó la importancia de Acuña dentro del plantel.

Este gol significó el segundo de Acuña desde su llegada a River Plate. El primero había sido en la victoria por 3-0 sobre Barracas Central en la misma instancia del torneo anterior. El tanto contra San Lorenzo no solo fue crucial para igualar el marcador, sino que también levantó el ánimo de un equipo que enfrentaba un momento de presión, cuando todo parecía complicarse. La celebración del jugador, llena de emoción, reflejó la importancia que tiene este tipo de situaciones en el fútbol.

Con el empate en el marcador, River Plate intensificó su búsqueda por el gol de la victoria en los minutos finales del tiempo reglamentario. El director técnico, Eduardo Coudet, optó por realizar sustituciones ofensivas, incluyendo el ingreso de Ian Subiabre, Kendry Páez y Maximiliano Salas. A pesar de este esfuerzo, el equipo no logró encontrar la forma de superar la firme defensa de San Lorenzo, que se mantuvo sólida a lo largo del encuentro, limitando las oportunidades de gol del local.

La ocasión más clara para que River Plate se pusiera en ventaja llegó a los 83 minutos, cuando Maximiliano Salas ejecutó un remate tras un córner que impactó en el palo izquierdo del arquero visitante. Sin embargo, la jugada fue anulada por el árbitro Sebastián Zunino, quien interpretó que hubo falta en ataque. Además, Lucas Martínez Quarta tuvo una oportunidad de cabeza en una posición favorable, pero su remate se fue desviado, dejando a los hinchas en vilo.

A pesar de la buena conexión entre Acuña y Quintero en la jugada del gol, se produjo un momento tenso entre ambos poco después. Acuña, en su papel de capitán, instó a Quintero a hablar con el árbitro, pero el colombiano, visiblemente frustrado, le respondió con una pregunta que generó risas entre los presentes, incluyendo al propio juez. Este tipo de interacciones dan cuenta de la presión y las emociones que se viven en un partido decisivo, donde cada detalle cuenta para los jugadores y el cuerpo técnico. Así, el encuentro se encaminó hacia el tiempo suplementario, dejando a los espectadores expectantes por lo que vendría a continuación.