Los ñoquis de sémola, con su textura delicada y su aroma a manteca derretida, evocan esos domingos familiares donde cada plato invita a compartir anécdotas y risas. Este plato, que combina sencillez y sabor, transforma ingredientes básicos en una opción memorable para el almuerzo, ideal para disfrutar en buena compañía.
En el contexto argentino, los ñoquis tienen un lugar especial, especialmente el 29 de cada mes, una tradición que ha pasado de generación en generación. Aunque los de papa suelen acaparar más atención, los de sémola son una alternativa rápida y fácil de preparar, perfectos para quienes buscan una comida casera en poco tiempo sin necesidad de amasar.
Su origen se remonta a la antigua Roma, donde se realizaban con masa de sémola y huevos, y con el paso de los años, las recetas han evolucionado según los ingredientes disponibles en cada región. Existen diversas variantes, como los gnocchi alla romana y los canederli, cada una con su propia historia y método de preparación. Esta receta de ñoquis de sémola, que rinde aproximadamente 4 porciones, es fácil de seguir y se elabora en menos de una hora, ideal para quienes desean disfrutar de un plato reconfortante sin complicaciones.



