En un emocionante partido disputado en el Estadio Misael Delgado de Valencia, Venezuela, River Plate logró una victoria por 2-1 ante Carabobo, en el marco de la cuarta jornada del Grupo H de la Copa Sudamericana 2026. Este encuentro estuvo marcado por decisiones arbitrales controvertidas, un penal fallido y un gol en el último instante que definió el destino del partido a favor del conjunto argentino. Con este triunfo, River alcanzó los 10 puntos en la tabla, ampliando su ventaja a cuatro unidades sobre sus competidores en la zona.

El director técnico Eduardo "Chacho" Coudet expresó su satisfacción por el rendimiento de su equipo, aunque no escatimó en críticas hacia el arbitraje. Durante la conferencia de prensa posterior al encuentro, Coudet cuestionó la decisión de mostrar la tarjeta roja a Santiago Beltrán y el penal que permitió a Carabobo igualar el marcador. "No es una expulsión ni un penal", afirmó, haciendo hincapié en que la falta que derivó en el empate no fue justa. Esta postura refleja la tensión que puede generar el arbitraje en partidos de alta competencia, donde cada decisión puede influir drásticamente en el resultado final.

Lucas Bruera, el arquero de Carabobo, se destacó como el jugador más relevante de la noche, atajando una serie de oportunidades claras de gol que podrían haber cambiado el rumbo del partido. Coudet, reconociendo la actuación del guardameta, comentó: "El arquero de ellos claramente fue la figura del partido". A pesar de que River dominó el primer tiempo con un 70% de posesión, no logró concretar su superioridad en el marcador, lo que subraya la importancia de la efectividad en el fútbol.

El encuentro se tornó decisivo en la segunda mitad, cuando Maximiliano Meza abrió el marcador a los 58 minutos, tras un cabezazo que llegó tras un tiro de esquina ejecutado por Juan Fernando Quintero. Coudet elogió el aporte de Meza, resaltando cómo su experiencia y habilidad en el manejo del tiempo contribuyeron al juego del equipo. Sin embargo, la dinámica del encuentro cambió rápidamente con el penal sancionado a favor del equipo local, que Matías Núñez convirtió para igualar el marcador, generando tensión en el campamento millonario.

La situación se complicó aún más cuando Beltrán recibió su segunda tarjeta amarilla, dejando a River con un jugador menos y obligando a Matías Viña a ocupar el arco tras la falta de cambios disponibles. A pesar de la adversidad, Coudet destacó la actuación de Viña y la capacidad del equipo para adaptarse a las circunstancias cambiantes del partido. "A Viña lo vi muy bien; en esos momentos es donde se ve el carácter", afirmó el entrenador, reflejando la filosofía de resiliencia que busca inculcar en su plantel.

Finalmente, cuando todo parecía indicar que el partido terminaría en empate, Maximiliano Salas, quien había ingresado recientemente, aprovechó un error en la defensa local para anotar el gol de la victoria en el minuto 95. Coudet resumió la esencia del triunfo con una frase contundente: "Que la ambición de ganar supere el miedo a perder, esa es la realidad". Este enfoque proactivo es fundamental para el próximo partido ante San Lorenzo, y el entrenador se mostró optimista sobre el estado físico de su plantel, asegurando que no hay lesionados y que se están recuperando jugadores clave. Con un plantel completo, Coudet confía en que el equipo estará listo para afrontar el nuevo desafío que se avecina.