En una velada que prometía ser memorable, Ayrton "Pacman" Giménez logró defender su título latino superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) tras la descalificación de su oponente, Juan Cruz "El Diablo" Uncos, en el noveno round. El evento, que se llevó a cabo en el Polideportivo Víctor Nethol de La Plata, atrajo a una gran multitud que fue testigo de un desenlace polémico y cargado de emociones. Este enfrentamiento formó parte del espectáculo titulado "La Leyenda Continúa", donde los fanáticos no solo celebraron el boxeo, sino que también vivieron un intenso debate sobre la ética en el ring.
El combate comenzó con un equilibrio palpable, donde ambos boxeadores mostraron su determinación por imponer su estilo. Giménez, oriundo de Buenos Aires, defendía su cinturón ante un público local que lo apoyaba fervientemente, mientras Uncos, proveniente de Ramallo, buscaba aprovechar la oportunidad para escalar en la jerarquía del boxeo argentino. A medida que avanzaban los asaltos, la pelea fue adquiriendo un carácter más intenso, con intercambios de golpes que mantenían a los espectadores al borde de sus asientos.
Sin embargo, la dinámica del encuentro comenzó a cambiar en los rounds intermedios, específicamente en el sexto, séptimo y octavo, donde Uncos se mostró más activo y certero. Logró un conteo en el octavo asalto, lo que generó una creciente expectativa entre los asistentes, quienes comenzaban a imaginar un posible giro en la pelea. Se respiraba tensión en el estadio, y la posibilidad de un cambio en la historia del combate parecía más cercana que nunca.
El momento decisivo llegó en el noveno round, cuando Uncos, en un acto que desató la controversia, lanzó un golpe a Giménez mientras este se encontraba en el suelo, apoyado sobre sus rodillas. Esta acción, claramente prohibida por las reglas del boxeo, fue rápidamente sancionada por el árbitro, Gustavo Thomas, quien tomó la decisión de descalificar al retador. Este desenlace dejó a muchos sorprendidos, ya que Uncos había estado en una posición favorable hasta ese instante.
La reacción del público fue inmediata y contundente. Los seguidores de Giménez estallaron en júbilo al celebrar la victoria de su representante, quien alcanzó así su victoria número 24 en su carrera profesional (24-2-0, 4 KOs). Mientras tanto, Uncos, que ahora tiene un récord de 10-4-1 (1 KO), abandonó el cuadrilátero visiblemente frustrado, consciente de que había perdido una oportunidad valiosa en su carrera. Este combate marcó la primera defensa del título que Giménez había logrado conquistar en noviembre de 2025, cuando venció a Maicol Rincón en el estadio FAB.
Las redes sociales no tardaron en hacerse eco del acontecimiento, convirtiéndose en un hervidero de opiniones encontradas. Uncos compartió en su cuenta de Instagram un video del momento de su descalificación, acompañado de la frase provocadora: "Que la cuenten como quieran". Este gesto encendió aún más el debate entre los aficionados al boxeo, que se dividieron en sus posturas respecto a la acción del boxeador. Muchos lo criticaron duramente, argumentando que su golpe fue antirreglamentario y en contra de la ética deportiva, mientras que otros defendieron su actuación, viendo en él a un guerrero que no se rindió ante las adversidades.
En el contexto de este festival boxístico en La Plata, también hubo otros combates destacados, como la victoria de Junior Zárate, quien se alzó con el título latino minimosca del Consejo Mundial de Boxeo tras un nocaut técnico. La jornada estuvo repleta de emociones y sorpresas, pero sin duda, el episodio de la descalificación de Uncos quedó grabado en la memoria de los presentes y en el debate público, subrayando la delgada línea entre la competitividad y el respeto en el deporte.



