Recientemente, la tensión entre las hinchadas de Boca Juniors y Racing Club se intensificó tras un incidente ocurrido en un aeropuerto, donde se cruzaron hinchas de ambas facciones. Mientras Boca Juniors se encontraba en Guayaquil para enfrentarse a Barcelona por la Copa Libertadores, dos simpatizantes de Racing, pertenecientes a la agrupación La 95, viajaron hacia Brasil para presenciar el duelo de su equipo contra Botafogo por la Copa Sudamericana. Este encuentro fortuito provocó una discusión, que aunque no escaló a mayores, dejó un trasfondo de confrontación que se evidenció en un video amenazante publicado posteriormente por la barra de Racing, conocida como Los Pibes.
Los hinchas de Racing, identificados como Suker y Luciano, participaron en el cruce verbal con miembros de La Doce, la barra de Boca. Suker, figura histórica de La 95, había enfrentado un derecho de admisión entre 2017 y 2019, aunque esto no impidió que la situación se tornara tensa. A pesar de que la discusión no se transformó en un enfrentamiento físico, el hecho fue registrado y utilizado como provocación por parte de Los Pibes de Racing, quienes decidieron responder con un video que desafiaba a sus rivales a un combate.
El viaje de la barra de Racing hacia Brasil se llevó a cabo en dos micros, evitando el aeropuerto donde ocurrió el intercambio. En un operativo de seguridad, alrededor de 60 personas fueron requisadas en Paso de los Libres, como confirmó el Ministerio de Seguridad en un comunicado. Esta acción reveló que seis individuos tenían prohibición de ingreso a eventos deportivos, lo que resalta la vigilancia que las autoridades ejercen sobre las barras bravas y su comportamiento en los partidos.
Además de las detenciones, uno de los notificados fue Leandro Paredes, líder de la barra de Racing, quien logró cruzar a Brasil a pesar de los antecedentes en su contra. Otros miembros relevantes de la barra, como Horacio Raúl Gutiérrez y Román Fernando Aimín, también fueron notificados. Este grupo no es ajeno a la violencia, ya que se les vincula con un ataque reciente al ex jefe de la barra, Walter Alagastino, en la platea del Cilindro durante un partido contra Independiente Rivadavia, donde la brutalidad del ataque dejó a la víctima con lesiones que requirieron atención médica urgente.
El ascenso de Paredes al liderazgo de la barra fue facilitado por un pacto con autoridades locales, lo que le ha permitido mantener una relación cercana con la Policía. A pesar de su historial de problemas judiciales, su influencia en el ambiente del fútbol argentino se ha consolidado, convirtiéndolo en una figura temida y respetada en Avellaneda. Esta situación es preocupante, ya que evidencia la falta de control sobre las barras y la normalización de la violencia en el ámbito del fútbol.
El reciente cruce en el aeropuerto no involucró a los más cercanos colaboradores de Paredes, pero la respuesta de Los Pibes de Racing, cantando un cántico desafiante por las calles, demuestra que la animosidad entre estas facciones continúa. La frase “Boca no chamuyes más, Boca no chamuyes más, te esperamos donde quieras para ver qué banda se la banca más” refleja la escalada verbal entre ambas barras, dejando en el aire la pregunta de si esta amenaza se traducirá en un enfrentamiento físico en el futuro cercano, o si permanecerá como parte de la cultura de rivalidad que caracteriza el fútbol argentino.



