La reciente victoria de Boca Juniors ante River Plate en el estadio Monumental ha generado un amplio debate en el ámbito del fútbol argentino, especialmente en torno a la polémica decisión del árbitro de no sancionar un penal en el cierre del partido. Claudio Úbeda, entrenador del equipo xeneize, compartió sus impresiones sobre la actuación del equipo, el contexto del partido y su situación contractual, en una serie de entrevistas con medios radiales. Su análisis no solo se centra en el resultado, sino también en la importancia del desempeño del equipo en un partido de tal magnitud.
Úbeda destacó la importancia del triunfo, subrayando que el éxito se debió a la disciplina y el orden táctico que mostraron sus jugadores durante el encuentro. "Les ganamos principalmente porque fuimos un equipo ordenado", afirmó, añadiendo que la capacidad de sus futbolistas para manejar la presión en los momentos críticos fue clave. El entrenador se mostró satisfecho con la forma en que el plantel logró ejecutar la estrategia diseñada, reconociendo el esfuerzo colectivo y la entrega de cada uno de los jugadores. "El mayor valor es de los jugadores y cómo intentan replicar lo que trabajamos", enfatizó, dejando claro que el triunfo fue un esfuerzo conjunto.
Respecto a la jugada que causó controversia en el final del encuentro, donde Lautaro Blanco fue acusado de cometer falta sobre Lucas Martínez Quarta, Úbeda se mostró firme al afirmar que, en su opinión, no fue penal. Dijo que hay una delgada línea entre el contacto físico y la simulación, y que esa interpretación debe ser evaluada tanto por el VAR como por el árbitro. "Para mí no fue penal porque entiendo que puede haber apoyado la mano con mayor firmeza, pero hubo mucho de dejarse caer", explicó, refiriéndose a las decisiones tomadas por Darío Herrera y el equipo de VAR, liderado por Héctor Paletta, quienes optaron por no sancionar la falta.
El ambiente que rodea a este tipo de partidos decisivos también fue parte de la conversación. Úbeda reflexionó sobre cómo las derrotas a menudo llevan a los equipos a buscar excusas, señalando que Boca también ha enfrentado situaciones similares en el pasado. "Cuando uno pierde, trata de agarrarse de lo poco que tiene para buscar una excusa. ¿Cuántas veces las tuvo River a favor y Boca en contra? Muchas veces pasó", mencionó, comparando la situación actual con incidentes anteriores, como el que ocurrió en un partido entre Huracán y River.
Además, el impacto emocional de la victoria en Boca Juniors fue otro aspecto que Úbeda consideró significativo. Comentó que para los hinchas y el club, ganar a River es un logro que se siente como un campeonato, ya que genera confianza y mejora el ánimo tanto de los jugadores como de la afición en su vida diaria. Sin embargo, también subrayó la necesidad de mantener la calma y no dejarse llevar por la euforia, enfatizando que Boca tiene objetivos claros en el torneo local y en la Copa Libertadores, donde se preparan para enfrentar a Cruzeiro en los próximos días.
En cuanto a su futuro en el club, Úbeda comentó que la renovación de su contrato no es una prioridad en este momento, dado que aún quedan 40 días de competencia con partidos cruciales por delante. "Tenemos que mantener la calma, sabemos los objetivos principales y en eso estamos", aseveró, mostrando su enfoque en el presente. Asimismo, destacó la tranquilidad del ambiente en Boca Predio y su buena relación con los jugadores y la dirigencia, en particular con figuras clave como Juan Román Riquelme y el Chelo Delgado, lo que sugiere que, a pesar de la presión, existe un clima de confianza y colaboración en el club.



