A poco más de una semana de su debut oficial bajo la dirección de Rodolfo Arruabarrena, Boca Juniors se encuentra a un paso de concretar la incorporación de su segundo refuerzo en este mercado de pases. Tras la llegada del lateral derecho Leandro Lozano, proveniente de Argentinos Juniors, ahora el club de La Ribera aguarda la llegada del arquero colombiano Álvaro Montero, quien ha sido una de las figuras destacadas del último campeonato argentino.
Montero, de 31 años, tuvo la oportunidad de representar a su país en la reciente Copa del Mundo, aunque no llegó a sumar minutos en el campo de juego, ya que el técnico Néstor Lorenzo optó por alinear a Camilo Vargas como su arquero titular. Este contexto había generado incertidumbre acerca del fichaje del guardameta, pero desde el entorno de Boca se aseguró que, a menos que Vélez Sarsfield realice modificaciones en términos contractuales, Montero estaría en condiciones de realizarse la revisión médica y firmar su contrato en las próximas horas. La operación se estima en cerca de 4 millones de dólares.
Juan Román Riquelme, vicepresidente del club, ha estado al tanto de esta negociación y ha preferido no viajar a Estados Unidos para asistir al partido de la selección argentina ante Egipto, tal como se había especulado. Riquelme sigue de cerca el avance de otros posibles refuerzos para fortalecer el plantel que lidera el Vasco Arruabarrena. Por su parte, los mellizos Barros Schelotto, entrenadores de Vélez, ya estaban al tanto de que no contarían con Montero, quien se había convertido en un jugador clave en su equipo durante la última etapa del torneo.
La llegada de Montero a Boca dependerá en gran medida del regreso de la selección colombiana a Sudamérica, tras su eliminación en los octavos de final del Mundial 2026 ante Suiza en un emocionante encuentro que se definió por penales. A partir de ahora, el cuerpo técnico de Boca y el propio jugador deberán acordar un período de descanso, considerando que Montero no ha tenido tiempo para recuperarse después de su participación en la Copa del Mundo, lo que añade un factor importante en su preparación.
El arquero colombiano se unió a Vélez Sarsfield el año pasado, aunque no comenzó como titular. A lo largo de la temporada, disputó un total de 19 partidos, en los cuales recibió solo 14 goles y mantuvo ocho vallas invictas, lo que habla de su solidez y capacidad bajo los tres palos. Su carrera comenzó en el ascenso brasileño con el São Caetano y tuvo un breve paso por San Lorenzo de Almagro, donde ya formaba parte de la selección colombiana Sub 20, con la que alcanzó el subcampeonato sudamericano y participó en el Mundial de la categoría. Posteriormente, se consolidó en Deportes Tolima y Millonarios de Bogotá.
Cabe destacar que Boca Juniors ha tenido en su historia a arqueros colombianos de renombre, como Carlos Fernando Mono Navarro Montoya y Óscar Córdoba. Este último, en particular, fue quien recomendó a Riquelme la incorporación de Montero en sus inicios como dirigente del club en 2020. “Montero es un arquero al que le tengo fe, tiene la talla, es joven y cuenta con experiencia internacional”, había declarado Córdoba en aquel momento, lo que demuestra la confianza depositada en el nuevo refuerzo del Xeneize.
La llegada de Montero no solo representa un refuerzo en la portería, sino también una apuesta por un jugador joven con proyección que busca consolidarse en uno de los clubes más importantes del continente. A medida que se aproxima el inicio de la temporada, los hinchas de Boca esperan ansiosos la oficialización de esta incorporación que promete ser clave para el futuro del equipo en la búsqueda de nuevos títulos.



