El boxeador argentino Ayrton 'Pacman' Giménez ha realizado declaraciones contundentes tras el reciente combate en el Polideportivo Víctor Nethol de La Plata, donde retuvo su título latino superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) ante Juan Cruz 'El Diablo' Uncos. La pelea se tornó polémica en el noveno round, cuando Uncos fue descalificado por asestar un golpe ilegal a Giménez mientras este se encontraba en el suelo. En una entrevista con el programa 'Cerca del Ring', el campeón no escatimó en críticas hacia su oponente y su equipo, a quienes calificó de 'cobardes' y 'deplorables para el deporte'.

Giménez, oriundo de La Plata, no solo se centró en el golpe que resultó en la descalificación, sino que también hizo hincapié en la actitud de Uncos tras el incidente. A través de sus redes sociales, el retador mostró celebraciones que, según Giménez, evidencian un comportamiento poco deportivo. "Festejan las piñas, son impresentables", afirmó, subrayando que tales actitudes no representan los valores del boxeo y que, en su opinión, el equipo de Uncos no suma positivamente al deporte.

El boxeador se mostró firme al describir el momento del golpe que le causó el hematoma en la cabeza, el cual considera que pudo haber derivado en consecuencias mucho más graves. "No me dio un toque, fue un golpe fulminante, con toda la fuerza", comentó. Además, Giménez relató que se sintió indefenso en esa situación y que el video del incidente respalda su versión de los hechos, donde se puede ver cómo pierde el equilibrio antes de recibir el golpe. La descalificación de Uncos no solo fue un alivio para él, sino que también representó una victoria moral tras un combate que se tornó cada vez más peligroso.

El campeón también se defendió de las críticas que surgieron en medios y redes sociales, donde se insinuó que sus caídas durante el combate eran consecuencia de los golpes de Uncos. "Caí varias veces, pero no por estar sentido, sino por resbalones", explicó, haciendo referencia a las condiciones del ring y el calzado que utilizó. Giménez subrayó que sus caídas no fueron producto de la fuerza de su rival, sino de un mal agarre al piso, una situación que se repitió a lo largo de la pelea y que, según él, fue evidente para todos los espectadores.

En su relato, el boxeador trazó una cronología de las irregularidades que ocurrieron durante el combate. Detalló que Uncos ya le había propinado cabezazos desde el primer round, y que el árbitro Gustavo Thomas había sido advertido desde temprano sobre el comportamiento violento del retador. Giménez recordó un momento crítico en el sexto asalto, cuando Uncos le causó un corte en la cabeza, aunque afortunadamente no llegó a ser grave. Además, resaltó que el árbitro había llamado la atención a su oponente en múltiples ocasiones por pisotones que, según el campeón, eran una táctica sistemática de Uncos.

Finalmente, Giménez se mostró aliviado de haber conservado su título a pesar de las adversidades que enfrentó en el ring. A pesar de las tensiones y la polémica generada, el boxeador continúa enfocado en su carrera y en mejorar su técnica, con la mira puesta en futuros desafíos. La pelea dejó un sabor amargo, no solo por las acciones de Uncos, sino también por la falta de deportividad que, según Giménez, empaña el noble deporte del boxeo. Con un futuro incierto, el campeón espera que la situación sirva como un llamado de atención sobre la importancia de mantener el respeto y la integridad en el ring.