Probar un plato típico en una barbacoa coreana en Myeong-dong puede sonar como una actividad tranquila, pero para aquellos que tienen poco tiempo, cada instante es valioso.

Recientemente, una familia aprovechó su breve escala en Seúl para centrarse en dos actividades fundamentales: disfrutar de una comida tradicional y conocer Gyeongbokgung, el palacio más emblemático de Corea del Sur. En este lugar, el cambio de guardia y el canto de las cigarras ofrecieron a una niña su primer contacto con la rica cultura coreana.

Cada vez más viajeros optan por utilizar escalas prolongadas como una oportunidad para explorar una ciudad en lugar de quedarse en el aeropuerto. Los expertos sugieren elegir destinos cuya distancia desde el aeropuerto al centro no exceda los 45 minutos y evitar itinerarios demasiado apretados. Algunos aeropuertos, como el de Incheon, incluso ofrecen tours gratuitos o a bajo costo que incluyen visitas a la Zona Desmilitarizada y a mercados tradicionales, transformando así una escala en una experiencia enriquecedora, tal como lo explica Shane Mahoney, de la agencia Lugos Travel.