La exjugadora de baloncesto Amaya Valdemoro ha sido oficialmente incorporada al Women's Basketball Hall of Fame, en una emotiva ceremonia realizada el pasado sábado en Knoxville, Estados Unidos. Este reconocimiento resalta la brillante carrera de la madrileña, quien se convirtió en la primera española en formar parte de la WNBA, jugando con los Houston Comets entre 1998 y 2000. Su trayectoria no solo ha dejado una huella indeleble en el baloncesto español, sino que también ha influido en la evolución del deporte femenino a nivel internacional.
Valdemoro ha sido una figura clave en el desarrollo del baloncesto en España, sirviendo de inspiración para futuras generaciones de jugadoras. En sus propias palabras, la exalero manifestó que esta distinción no solo es un logro personal, sino también un motivo de orgullo para el baloncesto español. "Es muy importante poner el nombre de España dentro de este Hall of Fame de mujeres tan carismáticas que han hecho tanto por el baloncesto", comentó Valdemoro, dejando clara su convicción de que no será la única en recibir un reconocimiento de este tipo en el futuro.
Durante su emotivo discurso, la deportista de 49 años reflexionó sobre su carrera y los sacrificios que conlleva ser atleta profesional. "Ha sido una espera con muchos nervios, recordando tiempos pasados y a aquellos que ya no están, pero al mismo tiempo es precioso", afirmó. Este reconocimiento llega 13 años después de su retiro, lo que añade un sabor especial a sus logros, resaltando que el baloncesto femenino ha ganado mayor visibilidad en los últimos años.
Valdemoro estuvo acompañada por seres queridos y colegas en la ceremonia, entre ellos su amiga Elisa Aguilar, presidenta de la Federación Española de Baloncesto. La presencia de estas personas cercanas fue fundamental para ella, quien expresó su gratitud: "He tenido la suerte de que Ana y Elisa estuvieran aquí conmigo, junto a mi familia, mis hermanas y mis sobrinas. Aunque muchos no pudieron estar, los llevo en el corazón".
La noche en Knoxville estuvo marcada por un homenaje emotivo que celebró su extensa carrera, la que incluye no solo su paso por la WNBA, sino también su trabajo en Europa y con la selección nacional. Valdemoro confesó que nunca imaginó recibir un premio por su trayectoria en el baloncesto, ya que sus sueños estaban inicialmente enfocados en el atletismo. Sin embargo, el baloncesto le ofreció experiencias y recuerdos únicos que valora profundamente, enfatizando que las vivencias compartidas con sus compañeras de equipo son lo más significativo de su carrera.
Finalmente, la exjugadora envió un mensaje inspirador a las jóvenes que desean iniciarse en el baloncesto. "A las niñas les diría que el talento hay que trabajarlo, que es muy difícil llegar a ser deportista profesional, pero los sueños se cumplen", afirmó. Valdemoro destacó la importancia del esfuerzo y la dedicación, subrayando que el deporte es un camino de trabajo duro y sacrificio, pero que las recompensas son invaluables. Su historia es un testimonio de que con perseverancia, los sueños realmente pueden hacerse realidad, invitando a las nuevas generaciones a soñar en grande y a disfrutar el viaje que el deporte les ofrece.


