Jorge Almirón, director técnico de Rosario Central, reaccionó con vehemencia a las duras acusaciones formuladas por Diego Milito, presidente de Racing Club, tras la eliminación de su equipo en los cuartos de final del Torneo Apertura. Luego de que Racing cayera por 2-1 en un partido que fue a tiempo suplementario en el Estadio Gigante de Arroyito, Milito no dudó en señalar al árbitro Darío Herrera como responsable de lo que consideró un robo, una afirmación que generó un fuerte intercambio verbal entre ambos. Almirón, sin titubear, respondió: "No sé qué partido vio. Nosotros ganamos bien en la cancha".
El triunfo de Central marcó el camino hacia las semifinales, donde se medirá con River Plate en el Estadio Monumental el próximo fin de semana. El partido, que desató una ola de críticas y comentarios en el ámbito del fútbol argentino, tuvo a los jugadores de Rosario Central celebrando con entusiasmo en el vestuario. Sin embargo, la controversia no se detuvo ahí, y el cruce entre Almirón y Milito se convirtió en el centro de atención mediática del deporte nacional.
Milito, quien fue el único miembro del directorio de Racing que se presentó ante los medios, no escatimó en palabras duras. "Hoy nos sentimos, una vez más, robados. Creo que todos lo vieron", expresó, cargando con la frustración de los hinchas de Racing. Además, el dirigente amplió su crítica al afirmar que "ha sido un nuevo partido vergonzoso, desde todo punto de vista" y llegó a asegurar que "el fútbol argentino está roto, no da para más". Estas declaraciones reflejan el descontento generalizado de los directivos y aficionados respecto a la calidad de la arbitraje en el país.
En respuesta a las acusaciones de Milito, Almirón fue contundente al justificar las decisiones arbitrales, sobre todo en lo que respecta a las expulsiones de sus jugadores. Aseguró que las decisiones de amonestación y expulsión estaban bien fundamentadas y que su equipo había logrado un rendimiento superior en el segundo tiempo: "En el segundo tiempo los pasamos por arriba. Lo ganamos bien, hicimos lo que teníamos que hacer". Estas afirmaciones subrayan la confianza de Almirón en su equipo y la necesidad de mantener un enfoque profesional a pesar de la presión externa.
El partido también estuvo marcado por la controversia del VAR, que volvió a ser protagonista en el desarrollo del juego. Un gol de Alejo Véliz fue anulado tras una revisión que determinó una posición adelantada milimétrica. Posteriormente, el VAR intervino para sancionar con tarjeta roja a Adrián "Maravilla" Martínez por un golpe a Emanuel Coronel. La situación se tornó aún más tensa cuando Di Césare recibió su segunda amarilla, lo que dejó a Racing con solo nueve jugadores en el campo y generó la ira del cuerpo técnico visitante, que no dudó en expresar su descontento con el arbitraje.
Con la ventaja numérica, Rosario Central no desaprovechó la oportunidad y logró marcar el gol decisivo a través de Enzo Copetti, quien dejó su huella en el partido anotando el tanto que selló el destino de Racing. El empate había llegado previamente por parte de Gastón Ávila, quien convirtió tras un córner ejecutado con precisión por Ángel Di María. Además, el arquero Facundo Cambeses se destacó en el encuentro, demostrando ser una pieza clave para el avance de su equipo en el torneo.
Finalmente, Almirón reconoció la exigencia del calendario, mencionando que el equipo había tenido poco tiempo para prepararse para este crucial encuentro. Sin embargo, mostró optimismo respecto al rendimiento físico de sus jugadores y enfatizó la necesidad de un descanso antes de encarar los próximos desafíos, incluida la Copa Libertadores. Asimismo, cuestionó el formato del tiempo suplementario, considerando que el desgaste físico en los jugadores no beneficia al espectáculo del fútbol. En contraste, Milito concluyó su intervención haciendo un llamado a la reflexión y la reconstrucción del fútbol argentino, dejando abierta la puerta al diálogo.
Rosario Central se prepara ahora para su enfrentamiento con River Plate, donde buscará continuar su camino hacia el título, mientras que Racing deberá reflexionar sobre su rendimiento y las decisiones tomadas en un torneo que ha dejado un sabor amargo para sus hinchas.



