La exposición "A la espera que el sueño me traiga olvido" conmemora tres décadas de la Colección Klemm, presentando una selección de obras que no solo rinde homenaje al legado de Federico Jorge Klemm, sino que también busca reinterpretar su acervo a través de la mirada de nuevas generaciones de artistas. Esta muestra se convierte en un punto de encuentro entre el pasado y el presente, reflejando el impacto y la evolución del arte argentino a lo largo de los años.

Federico Jorge Klemm, nacido en 1942 en Liberec, Checoslovaquia, y fallecido en Buenos Aires en 2002, fue un artista y coleccionista que rompió esquemas en la difusión del arte, especialmente a través de innovadoras iniciativas como los Banquetes Telemáticos. Su colección está compuesta por más de 760 obras que abarcan desde pinturas y esculturas hasta videoarte y objetos contemporáneos, convirtiéndose en un verdadero tesoro del arte argentino. La exposición no solo pone de manifiesto la diversidad del acervo, sino que también invita a los espectadores a explorar la interconexión de las obras, generando un diálogo constante entre artistas de diferentes épocas.

A diferencia de las exposiciones tradicionales que suelen centrarse en las piezas más reconocidas, la curaduría de Mariano Mayer presenta una selección más sintética y minimalista. Organizadas en grupos de dos a tres obras por pared, las piezas se exhiben en un formato que crea pequeñas agrupaciones casi autónomas. Este enfoque permite que los espectadores descubran conexiones inusuales y relaciones entre las obras, sin el peso de una exposición sobrecargada, y en su lugar, ofrece una experiencia más fresca y renovadora.

La celebración de los 30 años de la Colección Klemm se destaca por su presentación clara y estilizada, donde la interacción entre pintura y fotografía se vuelve protagonista. Mayer, en su labor curatorial, busca crear un ambiente en el que el arte, la memoria y la comunidad se entrelazan en un ciclo perpetuo de renovación. Este enfoque contemporáneo invita a los espectadores a reconsiderar su relación con el patrimonio artístico, no como un punto final, sino como un inicio continuo de nuevas experiencias visuales.

Además, la exposición da la bienvenida a tres artistas contemporáneos: Martín Fanholc Halley, Valentina Liernur y Juan Tessi, cuyas obras, además de ser parte reciente del patrimonio de la Fundación, enriquecen la muestra con piezas de nueva producción. Esta inclusión de voces emergentes junto a obras históricas subraya el compromiso de la Colección Klemm de dar visibilidad a nuevas propuestas artísticas y fortalecer el diálogo entre diferentes generaciones de creadores.

Dentro de la selección de obras del acervo, destacan piezas raras y de carácter inédito, como una temprana obra de Miguel Carlos Victorica, adquirida por Klemm y su madre en una subasta, que nunca antes había sido expuesta. Fernando Ezpeleta, co-director de la Fundación, comparte anécdotas sobre la formación de la colección, que se caracteriza por adquisiciones impulsivas y conexiones personales que desafían las normas convencionales de conservación. Este trasfondo añade una capa de historia y significado a cada obra, invitando a los visitantes a reflexionar sobre el proceso de creación y adquisición del arte.

En conclusión, la muestra "A la espera que el sueño me traiga olvido" no solo celebra la historia de la Colección Klemm, sino que también abre un espacio para el diálogo y la reinterpretación del arte en el contexto contemporáneo. A través de una curaduría innovadora y la inclusión de nuevos artistas, la exposición se establece como un testimonio vibrante del legado de Klemm y su impacto en la escena artística argentina actual.