Durante el último fin de semana, diez personas perdieron la vida en las carreteras de España, de las cuales siete eran motoristas y un peatón. Este lamentable suceso se produjo en el marco de nueve accidentes ocurridos en diversas provincias del país, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad de los usuarios más vulnerables de la vía, según lo informado por la Dirección General de Tráfico (DGT).
El informe oficial de la DGT, publicado este lunes, revela que los incidentes mortales tuvieron lugar entre el viernes y el domingo, resultando en la trágica pérdida de vidas. De estos accidentes, seis sucedieron en vías convencionales y tres en autopistas o autovías. La mayoría de los siniestros, cinco en total, fueron colisiones, mientras que también se registraron dos casos de vehículos que se salieron de la carretera y un atropello.
La DGT destacó que la vulnerabilidad de motoristas y peatones ante los accidentes es una preocupación constante. De los diez fallecidos en este fin de semana, únicamente dos no pertenecían a este grupo de usuarios considerados de alto riesgo. La situación es aún más alarmante al observar que, hasta el 22 de febrero, se habían contabilizado 115 muertes en accidentes de tráfico en todo el país. La DGT enfatizó la importancia de revisar las conductas al volante y el cumplimiento de las normas de circulación para reducir la siniestralidad, especialmente en carreteras convencionales, donde el riesgo es mayor debido a la falta de separación física entre los sentidos de circulación.



