En un mundo marcado por la polarización y el aumento de la inmigración como tema central en las agendas globales, la cantautora Sílvia Pérez Cruz ha decidido abordar estos contrastes en su más reciente obra, titulada "Oral_Abisal". Este nuevo álbum, que se lanzará oficialmente este viernes bajo el sello Sony, se presenta como un viaje sonoro que explora la intersección entre dos extremos: lo colectivo y lo íntimo. La artista ha manifestado su deseo de reivindicar la importancia de la unión y el entendimiento entre diferentes realidades, algo que considera fundamental en tiempos de divisiones crecientes.

Durante una charla reciente, Pérez Cruz reflexionó sobre la pérdida de valores fundamentales en la sociedad actual, haciendo hincapié en la tristeza que provoca la necesidad de abandonar el hogar en busca de una vida mejor. "Es doloroso recordar que hay personas que se ven forzadas a dejar su país", comentó, al tiempo que subrayó la urgencia de recuperar esos valores esenciales que parecen estar en desuso. Su nuevo trabajo no solo es una respuesta a las preocupaciones contemporáneas, sino también un llamado a la empatía hacia aquellos que enfrentan situaciones difíciles en sus travesías migratorias.

El tema "Mar abierto", que forma parte de su álbum, es un claro ejemplo de esta conexión emocional que la artista busca transmitir. Esta canción, compuesta hace tres años, se inspira en los relatos de quienes han arriesgado sus vidas para cruzar fronteras en busca de esperanza. Con testimonios reales proporcionados por la organización Open Arms, Pérez Cruz logra plasmar en su música los miedos y los anhelos de aquellos que se enfrentan a un mar de incertidumbre. Este enfoque humanista es una de las características distintivas de su trabajo, que invita a la reflexión sobre la actual crisis migratoria.

El álbum se estructura en torno a la dualidad que la artista ha identificado entre dos conceptos: lo oral y lo profundo. "Hubo un momento en que pensé que serían dos discos separados, pero luego comprendí que no hay lugar para esa división", explicó, enfatizando la necesidad de conectar ambos extremos a través de lo que denomina "líquido". Esta metáfora del agua no solo representa el fluir de las emociones, sino también la posibilidad de encontrar un terreno común entre diversas experiencias y perspectivas.

Pérez Cruz describe la dualidad presente en su obra a través de la elección de colores que representan estos conceptos: el rosa, que simboliza la calidez y la suavidad, y el azul, que evoca las profundidades. Musicalmente, su trabajo refleja este contraste a través de la combinación de texturas, donde se entrelazan sonidos más tradicionales con otros que invitan a la experimentación. La cantautora, ganadora del Premio Nacional de Músicas Actuales 2022, ha manifestado su deseo de seguir explorando nuevas direcciones sonoras, alejándose de las convenciones.

Uno de los temas más conmovedores del álbum es "Chundwa (Chacarera)", que nace de un encuentro con un indígena en la Sierra Nevada colombiana. Este encuentro le proporcionó un poema que profundiza en la conexión entre la nieve y su significancia cultural. Este tipo de experiencias se convierten en el hilo conductor de su música, que busca conectar con las raíces y las historias de diferentes comunidades. A través de su arte, Pérez Cruz se posiciona como una voz que no solo canta, sino que también cuenta historias que merecen ser escuchadas.

Finalmente, la artista concluyó su reflexión con una afirmación poderosa: "Soy agua". Esta declaración es un recordatorio de su sensibilidad y empatía, características que definen no solo su música, sino su vida misma. A medida que se prepara para el lanzamiento de "Oral_Abisal", Pérez Cruz se encuentra en un proceso de aprendizaje continuo, buscando un equilibrio entre su esencia y las emociones que la rodean. Su obra no solo es un testimonio de su viaje personal, sino también un espejo que refleja las realidades de muchos en un mundo en constante cambio.