En un significativo esfuerzo comunitario, un grupo de voluntarios, vecinos y trabajadores de la municipalidad de La Paz se unieron el pasado fin de semana para revitalizar el Parque Laikakota, uno de los espacios verdes más emblemáticos de la ciudad boliviana. Esta iniciativa busca restaurar un lugar que ha estado cerrado durante años y que representa un punto de encuentro cultural y recreativo para la comunidad. La Alcaldía de La Paz convocó a la población a participar en esta jornada de "recuperación", que se llevó a cabo en dos días, durante los cuales se realizaron diversas actividades de limpieza y restauración.

La convocatoria realizada por las autoridades locales tuvo eco en la comunidad, y un número considerable de personas se presentó a colaborar. Los participantes se organizaron en siete grupos, integrados por trabajadores municipales, voluntarios de instituciones privadas, miembros del movimiento Scout y vecinos interesados en contribuir a la mejora del parque. La diversidad de los grupos revela un fuerte sentido de comunidad y un deseo colectivo de recuperar espacios que fueron fundamentales en la vida social de La Paz.

Durante las jornadas de trabajo, los voluntarios se enfocaron en diferentes tareas. Algunos se dedicaron a la pintura de escaleras y bancos, mientras que otros revisaron la seguridad de los juegos infantiles, asegurando su adecuado funcionamiento. Además, se llevaron a cabo labores de limpieza en los anfiteatros y se restauró un gigantesco juego de ajedrez, que es un atractivo del parque. Estas acciones no solo tienen un impacto en el entorno físico, sino que también fomentan la unión y el sentido de pertenencia entre los vecinos.

Uno de los sectores que había estado cerrado por varios años, debido a un deslizamiento, recibió una atención especial. Los trabajos incluyeron la reparación de muros, la poda de hierba y la remoción de escombros, así como la habilitación del mirador principal, que ofrece una vista panorámica impresionante de la ciudad. El alcalde de La Paz, César Dockweiler, quien asumió el cargo hace poco más de un mes, expresó su satisfacción por el esfuerzo conjunto de la comunidad, señalando que estas acciones no solo ayudan a recuperar espacios verdes, sino que también fortalecen los lazos entre los paceños.

Dockweiler destacó que la recuperación del Parque Laikakota simboliza un avance en la reactivación económica de La Paz, que ha sufrido las consecuencias de más de 50 días de bloqueos de carreteras, lo que generó desabastecimiento de alimentos y otros insumos esenciales. Este tipo de iniciativas no solo contribuyen al embellecimiento de la ciudad, sino que también representan una forma de resiliencia comunitaria ante las adversidades recientes.

El Parque Laikakota, que se encuentra en la cima del cerro Santa Bárbara, fue inaugurado en 1981 bajo la administración del entonces alcalde Raúl Salmón de la Barra. Su nombre, que en aimara significa "colina del brujo", evoca su importancia cultural y social a lo largo de los años. Durante décadas, el parque fue un lugar de encuentro para las familias paceñas, donde se realizaban actividades recreativas, teatrales y artísticas, convirtiéndose en un referente turístico para quienes visitan La Paz.

La historia del Parque Laikakota es también un recordatorio de cómo los espacios públicos pueden ser vitales para la cohesión social. Según Nelly Andrade, una vendedora de juguetes que ha estado en la entrada del parque durante 46 años, el lugar solía estar lleno de vida y visitantes. "Nuestro parque ha sido muy lindo, las primeras veces era muy lleno, la gente nos venía a visitar, pero después ha ido disminuyendo", comentó Andrade, reflejando la nostalgia de un espacio que una vez fue un bullicioso centro de actividades y convivencia.