El inicio del juicio por el asesinato de Fernando “Lechuga” Pérez Algaba, un trader de criptomonedas y vendedor de autos de alta gama, marca un hito en uno de los casos más escalofriantes de la criminalidad argentina en los últimos años. El debate oral comenzará mañana en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 9 de Lomas de Zamora, donde tres de los ocho acusados se enfrentan a graves cargos por el homicidio y posterior desmembramiento del empresario, cuyo cuerpo fue descubierto en una valija en la localidad de Ingeniero Budge, en julio de 2023.
Los acusados que se presentarán ante el tribunal son Maximiliano Pilepich, Nahuel Sebastián Vargas y Matías Gil. Este juicio se llevará a cabo ante un jurado compuesto por 12 ciudadanos, mientras que el resto de los implicados enfrentará un proceso judicial por separado. Este caso ha capturado la atención del público y los medios de comunicación, no solo por la brutalidad del crimen, sino también por las circunstancias que rodearon el mismo.
El relato de los hechos, tal como lo han expuesto los investigadores, sugiere que el crimen tuvo lugar entre la tarde del 18 de julio de 2023 y la madrugada del día siguiente. La fiscalía sostiene que los atacantes actuaron motivados por la codicia, vinculando el asesinato a una deuda en dólares que mantenían con Pérez Algaba. Esta deuda fue el motivo central que llevó a la planificación del homicidio, con el objetivo de eludir el pago y obtener un beneficio económico de manera ilícita.
Para atraer a la víctima a la trampa, los acusados habrían ideado un plan de engaño. Flavia Bomrad, otra de las implicadas, supuestamente desempeñó un papel crucial al facilitar un acto jurídico en una escribanía en Castelar, que llevó a Pérez Algaba a creer que el acusado Pilepich cumpliría con el pago de la deuda. Este engaño fue el que condujo a Pérez Algaba al predio conocido como “Renacer”, donde fue atacado de manera sorpresiva.
Una vez en el lugar, los agresores le dispararon a Pérez Algaba por la espalda, dejándolo en un estado de indefensión total. Luego de perpetrar el crimen, los acusados implementaron un macabro plan para deshacerse del cadáver. En un intento por ocultar su delito, desmembraron el cuerpo y distribuyeron las partes en diferentes contenedores, incluyendo una valija roja y una mochila marcada con inscripciones del Municipio de Lomas de Zamora, que posteriormente fueron arrojadas al Arroyo del Rey, donde fueron descubiertas por transeúntes entre el 23 y el 25 de julio.
En la valija que transportaba los restos, la policía halló documentos pertenecientes a Alma Nicole Chamorro, una mujer trans que fue detenida al inicio de la investigación. Sin embargo, la justicia determinó su sobreseimiento al comprobar que no había relación alguna con el crimen, lo que subraya la complejidad y el entramado de personajes involucrados en este caso.
El juicio que comienza mañana no solo busca justicia para Fernando Pérez Algaba, sino que también pone de relieve las problemáticas de la violencia y la codicia en el contexto actual. La sociedad observa con atención este proceso, que podría sentar un precedente importante en la lucha contra la criminalidad organizada en Argentina, mientras las familias de las víctimas esperan una resolución que les brinde algo de paz en medio de la tragedia.



