En el marco de la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el reconocido escritor español Paco Cerdà, galardonado con el Premio Nacional de Narrativa 2025, ofreció una profunda reflexión sobre el impacto que tienen las redes sociales en la manera en que se reescribe la historia. Durante una entrevista, Cerdà subrayó que estas plataformas digitales están desempeñando un rol alarmante en la construcción de la memoria colectiva, afectando sobre todo a las nuevas generaciones. Su obra más reciente, titulada 'Presentes', aborda precisamente esta temática, planteando cómo la historia puede ser distorsionada a través de narrativas manipuladas.
Cerdà argumentó que las redes sociales tienen la capacidad de “vampirizar la mente de los jóvenes” al ofrecer relatos falsos que pueden colonizar sus ideologías. Esta afirmación resuena en un contexto donde la desinformación se ha vuelto la norma, y donde muchos jóvenes son susceptibles a aceptar versiones sesgadas del pasado. La preocupación del autor se centra en que, a través de estas plataformas, se está intentando borrar el sufrimiento de miles de ciudadanos que aún buscan reconocimiento y justicia por las atrocidades sufridas durante períodos oscuros de la historia.
La obra 'Presentes' se centra en un episodio crucial de la historia española: el traslado del féretro de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange Española, desde Alicante a El Escorial en 1939. Este evento, que se llevó a cabo como parte de una estrategia propagandística del régimen franquista, es utilizado por Cerdà como un punto de partida para explorar las historias de aquellos que fueron silenciados por el régimen. “Mientras el régimen dirigía la mirada de los españoles hacia ese cortejo, quise mirar lo que se ocultaba: los represaliados, los fusilados y los exiliados”, explicó el autor.
A pesar de que el libro se sitúa en la España de la década de 1930, Cerdà enfatiza su relevancia contemporánea, especialmente en un contexto global marcado por el resurgimiento del populismo y el autoritarismo. El autor sostiene que la propaganda sigue siendo utilizada para moldear nuevas realidades, lo que lo lleva a reflexionar sobre la importancia de mantener viva la memoria histórica. “Las sociedades que hemos sufrido una dictadura, como España y Argentina, tenemos el deber de hacer memoria para evitar el olvido de quienes fueron represaliados”, argumentó, resaltando la responsabilidad que tienen los pueblos en recordar su pasado.
Además, Cerdà destaca el papel fundamental de la literatura en este proceso. Para él, la literatura se erige como una “trinchera de resistencia”, un espacio donde las voces de los olvidados pueden ser recuperadas y donde se puede promover un diálogo profundo sobre el pasado. “La literatura de la memoria es también una forma de oponerse al olvido y de recuperar vidas que quedaron al margen del relato histórico”, subrayó, evidenciando la importancia de contar historias que desafíen las versiones oficiales y que reivindiquen a los que sufrieron.
Por último, el autor advirtió sobre el peligro de aferrarse a mitos del pasado en un momento en que el futuro parece incierto y el presente se siente abrumador. “Estamos en una época en la que el presente nos abruma, y eso es aprovechado por algunos para refugiarse en nostalgias que nos impiden cambiar la realidad”, concluyó, instando a reflexionar sobre cómo la memoria puede ser un motor de cambio en la sociedad.



