Mailín Gobbo fue víctima de abuso durante su niñez y adolescencia por parte de Carlos Eduardo José, un excura que ejercía como autoridad del colegio San José Obrero, en la ciudad bonaerense de Caseros. Según el material, el hombre también había construido un vínculo de cercanía con la familia de Gobbo y con otras familias de la comunidad educativa.

Gobbo no habría sido la única víctima. Se calcula que más de un centenar de niñas fueron abusadas por José. A partir de su historia, la cineasta María Silvia Esteve realiza una reconstrucción que aborda el abuso, los silencios y las responsabilidades institucionales vinculadas con el caso.

El documental lleva por título “Mailín” y combina la denuncia con una búsqueda artística. La película recupera el testimonio y la experiencia de Gobbo para poner en discusión las formas en que las víctimas son tratadas y la necesidad de generar herramientas de protección para las infancias. En ese recorrido, también señala el impacto de quienes, bajo una apariencia de confianza y cercanía, ocupan lugares de autoridad frente a niñas y adolescentes.