El popular creador de contenido mexicano, Luisito Comunica, ha sido objeto de controversia en los últimos días tras la revelación de que sus restaurantes, Deigo Ramen y Deigo Sushi, no han distribuido utilidades a sus empleados en el presente año. En respuesta a esta situación, Luisito decidió dirigirse a su audiencia a través de un video en el que explicó los detalles que rodean la situación financiera de sus negocios y su relación con los trabajadores. La polémica ha generado un intenso debate sobre la responsabilidad de los socios en la gestión de los locales y la percepción pública de su rol dentro de la empresa.

En su declaración, Luisito Comunica admitió que efectivamente no se llevó a cabo la repartición de utilidades, pero cuestionó la forma en que la noticia fue comunicada, asegurando que se trató de una “información compartida muy a medias”. El youtuber explicó que, a pesar de no haber ganancias este año, los socios habían acordado un pago adicional de $2.000 pesos para cada trabajador. A pesar de su buena intención, Luisito reconoció que este monto podría parecer insuficiente, pero argumentó que la suma total que se repartiría entre todos los colaboradores sería equivalente a lo que se habría distribuido si los restaurantes hubiesen tenido grandes utilidades.

El creador de contenido se vio obligado a aclarar la sorprendente realidad de sus restaurantes, que, a pesar de contar con una afluencia constante de clientela, no lograron generar ganancias. Luisito atribuyó esta falta de rentabilidad a decisiones administrativas que llevaron a la acumulación de múltiples préstamos a altos intereses, además de una estrategia de expansión que prioriza la reinversión para abrir nuevos locales y crear más puestos de trabajo. “Nuestro plan de negocios es expandirnos reinvirtiendo”, enfatizó, indicando que esto puede resultar en operar con pérdidas durante períodos prolongados en la búsqueda de un crecimiento sostenible.

A medida que la crítica se intensificaba, Luisito Comunica se sintió insatisfecho con el acuerdo inicial de $2.000 pesos por trabajador y presionó a sus socios para aumentar el monto. Sin embargo, tras varios días de negociaciones, se encontró con una respuesta negativa, lo que lo llevó a tomar una decisión unilateral: inyectar $400.000 pesos de su propio bolsillo para compensar a sus empleados. “Aquellos trabajadores que este mes reciban un pequeño pago extra, que sepan que eso no proviene de la empresa”, expresó en su video. “Esa suma es de los socios y, en gran medida, de Luisito.”

Una de las principales preocupaciones de Luisito Comunica es la percepción pública de su papel dentro del grupo. En su video, reiteró que su función es la de inversionista y figura publicitaria, y no la de operador o administrador. Sin embargo, reconoció la paradoja de esta situación, mencionando que cuando surgen problemas de este tipo, la responsabilidad recae mayoritariamente sobre él. “Ojalá que mi porcentaje en la compañía fuese equivalente a eso”, lamentó, enfatizando la carga que siente por la imagen pública que se ha construido a su alrededor.

Luisito también desmintió la idea errónea que circula en redes sociales de que su reciente apertura de tres nuevos restaurantes es un indicador de prosperidad. Aclaró que cada uno de estos locales tiene su propia historia financiera. Por ejemplo, Torikami es un nuevo emprendimiento completamente financiado por él y su pareja, lo que lo coloca también en un estado de pérdidas. Por su parte, Bolichera 21 representa la reubicación de un establecimiento anterior que enfrentaba grandes pérdidas, y Golomas, aunque implicó una reinversión, también opera en números negativos. En este contexto, el youtuber se ve obligado a lidiar con la percepción de éxito que muchos asocian a su imagen pública, a pesar de las complejidades que enfrenta en la gestión de sus negocios.