Los toros de la ganadería Jandilla protagonizaron este martes el último encierro de las fiestas de San Fermín, en una carrera rápida y peligrosa que dejó, según las primeras informaciones, dos heridos por asta. Uno de los corredores fue atendido en el Ayuntamiento y el otro, en el tramo de Telefónica.
El encierro comenzó puntualmente a las 8, después de los tres cánticos en Santo Domingo, y se completó en 2 minutos y 25 segundos. La manada abandonó agrupada los corrales, con varios cabestros en la delantera y los seis toros muy juntos. El ritmo elevado durante los primeros metros provocó numerosas caídas, aunque también permitió a varios mozos realizar carreras delante de las reses.
Antes de ingresar en la Plaza del Ayuntamiento, dos toros de la ganadería extremeña aceleraron y se colocaron al frente del grupo. Ya frente al Consistorio, uno de ellos se desvió hacia la derecha y arrolló a varios corredores. La manada mantuvo la velocidad por la calle Mercaderes, donde uno de los astados intentó embestir a un mozo que había caído, antes de continuar unida hacia la curva y entrar en el tramo de Estafeta.



