Laura Devetach, una figura emblemática de la literatura argentina, se encuentra a las puertas de cumplir 90 años y continúa su labor como escritora de literatura infantil. Aún en la actualidad, Devetach plasma sus ideas y reflexiones en papeles y cuadernos, observando la realidad con una mirada atenta y profunda. Su compromiso como docente y autora la llevó recientemente a publicar "Run Run", una novela que se adentra en la vida de quienes habitan las calles y los cartoneros, un tema que a menudo queda relegado a la sombra de la sociedad.

"Run Run" se desarrolla en el barrio de Once, donde la autora reside desde hace años. La historia sigue a Run Run, una niña que, junto a su hermano El Grande, se embarcan en la tarea de recolectar papeles para ayudar a su madre a llevar el sustento a su hogar. A lo largo de su travesía, los hermanos se cruzan con diversos personajes que transitan por las calles, desde otros cartoneros hasta un quiosquero y un anciano que acompaña a su perro. Esta novela, aunque breve, ofrece una mirada íntima y conmovedora de la vida en un contexto adverso.

Un momento clave en la narrativa ocurre cuando Run Run y El Grande sufren un pequeño contratiempo: una rueda de su carrito se desprende. En este instante, la niña recuerda a don Efraín, un anciano que guarda curiosidades en su peculiar hogar móvil. Este encuentro no solo representa una búsqueda de ayuda, sino que también pone de relieve la empatía y la solidaridad que surgen incluso en circunstancias difíciles. A través de una prosa poética, Devetach logra retratar la esencia de la niñez, donde los temores, la inocencia y la curiosidad se entrelazan, manteniendo la esencia infantil de sus personajes.

Durante una amena charla, Laura Devetach compartió su proceso creativo y las motivaciones que la llevaron a escribir "Run Run". La autora explicó que su inspiración proviene de una observación constante de la realidad, donde cada detalle que captura en su entorno contribuye a enriquecer la historia. "La historia ha estado esperando a crecer en mí, como un proyecto que se va desarrollando en la cotidianidad", afirmó la escritora, quien enfatiza la importancia de entender las vidas de aquellos que, a menudo, son ignorados por la sociedad.

La elección de Once como escenario de esta novela no es casual. Para Devetach, este barrio se convierte en un homenaje a las personas que interactúan con ella diariamente. Reconoce que, aunque no siempre se conocen en profundidad, hay un vínculo que se establece a través de los encuentros cotidianos. La autora resalta que la literatura infantil debe abrir espacios para visibilizar a aquellos personajes que suelen ser invisibilizados en el relato social, lo que le da a su obra un carácter único y significativo.

A lo largo de su carrera, Laura Devetach ha cultivado una profunda conexión con la infancia y los libros, lo que la ha llevado a convertirse en una voz respetada en la literatura. Con cada obra, busca no solo entretener, sino también provocar reflexiones sobre el entorno y las realidades que a menudo pasan desapercibidas. Su compromiso con los temas sociales y su capacidad para abordar la complejidad de la vida infantil la posicionan como una referente indispensable en el panorama literario argentino. La obra de Devetach no solo refleja su trayectoria como escritora, sino también su deseo de construir puentes entre generaciones, fomentando el amor por la lectura en los más jóvenes.