Bruselas ha dado un paso importante en la protección de los animales de compañía con la reciente aprobación de una legislación histórica que busca estandarizar las normas de bienestar, cría, identificación y trazabilidad de perros y gatos en todo el territorio de la Unión Europea. Esta iniciativa, que busca combatir el tráfico ilegal de mascotas y regular las prácticas de cría irresponsables, responde a una creciente preocupación por el bienestar animal en la región. La nueva normativa fue adoptada por el Consejo de la UE y ahora establece un marco regulador que incluye tanto a criadores como a vendedores, refugios y plataformas digitales que operan en el mercado de mascotas.
Las nuevas reglas introducen requisitos unificados que garantizan la trazabilidad de los animales a través de sistemas obligatorios de identificación y registro. Así, cada perro y gato que sea vendido dentro de la UE deberá ser identificado mediante un microchip y registrado en bases de datos nacionales. Esta medida no solo busca proteger a los animales en situación de riesgo, sino también ayudar a los propietarios responsables y a los criadores serios a posicionarse en un mercado que a menudo se ve afectado por prácticas ilegales y poco éticas.
Maria Panayiotou, ministra de Agricultura de Chipre y actual presidenta del Consejo de la UE, destacó la importancia de esta legislación, afirmando que "el bienestar animal importa en Europa". Con esta normativa, se busca cerrar las puertas a los operadores ilegales que han proliferado en los últimos años y que ponen en riesgo la salud y bienestar de miles de animales. Las medidas establecidas no solo benefician a los animales, sino que también promueven una cultura de responsabilidad en la cría y la tenencia de mascotas.
El texto legal también incluye requisitos más estrictos para la cría, el alojamiento y la atención veterinaria de los animales, prohibiendo la participación en concursos de aquellos que presenten rasgos morfológicos extremos que puedan comprometer su salud. De esta forma, se busca fomentar una práctica de cría ética que priorice el bienestar de los animales sobre los intereses comerciales. Además, las plataformas digitales que publicitan la venta de mascotas deberán proporcionar información sobre la identificación de los animales, lo que facilitará la supervisión y control de estas actividades.
Otro aspecto relevante de la nueva legislación es que regula las importaciones de mascotas desde países externos a la UE, asegurando que se cumplan las mismas normas de bienestar y trazabilidad. Esto es crucial para evitar que se introduzcan animales en condiciones deficientes que luego puedan ser vendidos en el mercado europeo. La normativa también aborda la problemática de las importaciones no comerciales que, en ocasiones, son utilizadas como una vía para el tráfico ilegal de animales.
Los operadores del sector, incluidos criadores y vendedores, tendrán un plazo de cuatro años para adaptarse a las nuevas condiciones impuestas por la legislación. Por otro lado, los dueños de mascotas que no estén destinados a la venta contarán con un periodo más extenso para cumplir con las nuevas obligaciones, que se extiende a diez años para perros y quince años para gatos. Aunque el reglamento se publicará en el Diario Oficial de la Unión Europea, se establecerán períodos transitorios que permitirán a los distintos actores del sector realizar los ajustes necesarios.
En definitiva, esta legislación marca un hito en la protección de los animales de compañía en Europa, reflejando un cambio de paradigma en la forma en que se concibe la relación entre los humanos y sus mascotas. Como bien afirmó Veronika Vrecionová, eurodiputada checa, "una mascota es un miembro de la familia, no un objeto o un juguete". Con estas nuevas normas, se espera que millones de perros y gatos puedan vivir en condiciones más seguras y dignas, beneficiando no solo a los animales, sino a toda la sociedad.


