Isabel Allende, una de las autoras más influyentes de la literatura hispanoamericana, se encuentra en un momento emocionante de su carrera, a sus 83 años. Durante una reciente entrevista virtual, la escritora chilena compartió su pasión por la narrativa y su inquebrantable compromiso con la escritura, afirmando: “Mientras pueda pensar, seguiré escribiendo y, después, miraré un cuadro”. Estas palabras reflejan su profundo amor por las historias y su deseo de continuar creando, incluso en la madurez de su vida.
La conversación tuvo lugar en un contexto especial, ya que Prime Video anunció la fecha de estreno de la serie basada en su emblemática novela "La casa de los espíritus", que se lanzará el 29 de abril. Sin embargo, Allende no se encontraba allí solo para hablar de la adaptación de su obra. En abril, se publicará su nuevo libro titulado "La palabra mágica. Una vida escrita", que estará disponible en librerías argentinas a partir del 9 del mismo mes. Este texto no es una novela, sino un profundo recorrido por su vida y su obra, donde comparte sus experiencias y ofrece consejos prácticos para quienes desean adentrarse en el mundo de la escritura.
En "La palabra mágica", Allende se sumerge en su historia personal, incluyendo anécdotas sobre su divorcio de Willie Gordon, quien fue su compañero durante 28 años y falleció en 2019. La autora revela que su camino hacia la literatura estuvo marcado por la suerte y por un deseo innato de contar historias. En su charla, se dibuja a sí misma como una narradora que ha sabido transformar su vida en relatos cautivadores, siempre con una chispa de humor y reflexión.
A pesar de su éxito, Allende es consciente de las críticas que a veces la consideran una simple "escribidora", un término que recibió de Roberto Bolaño, un autor de culto. En su nuevo libro, menciona que la escritura es para ella una necesidad vital, una adicción que la acompaña desde su infancia. Allende recuerda que su niñez no fue del todo feliz, pero que encontró refugio en la literatura. En sus palabras, plantea una intrigante pregunta: "¿Cómo hacen los autores que tuvieron una infancia feliz para escribir?".
La vida de Allende transcurrió en varios países debido al trabajo de su madre, quien se casó con el diplomático Ramón Huidobro. Así, su infancia estuvo marcada por viajes y cambios de escenario, viviendo en lugares como Perú, Chile, Bolivia y El Líbano. Esta diversidad cultural y la exposición a diferentes realidades sin duda influyeron en su forma de escribir y en las historias que decidió contar.
La escritora reside actualmente en San Francisco junto a su actual pareja, Roger Cukras. Desde su hogar, Allende comparte su visión sobre el proceso creativo, destacando que, aunque existen pautas que pueden facilitar la escritura, también hay un componente innato que es difícil de enseñar. Su trayectoria es un testimonio de que la pasión por contar historias puede superar cualquier obstáculo, y que cada experiencia vivida puede convertirse en una fuente inagotable de inspiración.



