Recientemente, el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), junto con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y CAF, el banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, han presentado un estudio exhaustivo sobre las políticas públicas y planes nacionales relacionados con la lectura, la escritura, la oralidad y el libro en Iberoamérica. Esta investigación se enfoca en el análisis del estado actual de las estrategias gubernamentales en la región y su evolución a lo largo del tiempo.

El informe revela que Iberoamérica ha alcanzado un nivel notable de madurez tanto conceptual como institucional en el ámbito de las políticas de lectura y escritura. A lo largo de las últimas décadas, se ha pasado de iniciativas aisladas a la implementación de políticas más integradas y complejas. Se destaca especialmente la creciente comprensión de la lectura como un derecho humano fundamental, así como la importancia de la colaboración interministerial en la formulación de estas políticas, lo que marca un avance significativo respecto a los enfoques anteriores.

Sin embargo, a pesar de estos logros, aún persisten brechas estructurales que limitan el impacto de estas políticas. Entre los desafíos más destacados se encuentra la insuficiencia de financiamiento, la discontinuidad de las iniciativas ante cambios en la administración gubernamental, la falta de evaluaciones de impacto adecuadas y la atención escasa a grupos específicos como la población adulta mayor, migrantes y la comunidad LGBTIQ+. Estas deficiencias sugieren que, si bien ha habido progresos, es fundamental abordar estos aspectos para garantizar la efectividad y equidad de las políticas en todos los sectores de la sociedad.

El estudio analiza un total de 23 iniciativas nacionales que provienen de 20 países, lideradas principalmente por los ministerios de Educación y Cultura de la región. A través de esta investigación, se identifican no solo los avances logrados, sino también los desafíos que persisten y las líneas de acción prioritarias que deben ser consideradas para fortalecer estas políticas. El análisis abarca aspectos normativos, institucionales, programáticos y de gestión, con el objetivo de proporcionar un conocimiento especializado que facilite la toma de decisiones estratégicas en el ámbito de la política pública.

Uno de los hallazgos más significativos del estudio es la discrepancia que existe entre los marcos conceptuales que sostienen estos planes y las acciones concretas que se llevan a cabo en la práctica. Aunque se reconoce la lectura como un derecho y una práctica sociocultural, las actividades implementadas suelen centrarse principalmente en el ámbito literario, dejando de lado el potencial transformador de la escritura y la oralidad, que podrían contribuir a la vida cotidiana, la participación ciudadana y la reducción de desigualdades.

El informe subraya que, si bien la región ha logrado avances teóricos importantes, como la superación de la visión reduccionista de la lectura como mera decodificación, aún queda un largo camino por recorrer. La incorporación de la escritura y la oralidad como dimensiones relevantes de estas iniciativas es un paso en la dirección correcta, y se observa un progreso en la gobernanza interministerial en países como Brasil, Chile, Colombia y Portugal, donde se ha fortalecido la articulación con los sistemas de bibliotecas públicas y escolares. Esto indica que, si bien el contexto es favorable, la implementación efectiva y la evaluación continua de estas políticas serán claves para su éxito futuro.