Las autoridades californianas han logrado mitigar el riesgo de una explosión catastrófica en un tanque químico ubicado en Garden Grove, gracias a la detección de una grieta que ha permitido la liberación de presión interna y la reducción de la temperatura del contenido. Aunque estas medidas han sido consideradas como un avance positivo, la evacuación de aproximadamente 50.000 personas de la zona permanece en vigencia. Esta situación se produce en medio de un contexto de preocupación por la seguridad pública, dado que el tanque contenía entre 22.700 y 26.500 litros de metacrilato de metilo, una sustancia altamente reactiva utilizada en la fabricación de plásticos.

El jefe de división de la Autoridad de Bomberos del Condado de Orange, Craig Covey, ofreció un informe actualizado sobre la situación del tanque, destacando que la temperatura interna ha disminuido de 37,7 °C a 33,9 °C desde el día anterior. Sin embargo, Covey subrayó que, a pesar de las mejoras en las condiciones, el riesgo para los residentes de Garden Grove sigue siendo relevante y que se requiere continuar con las medidas de precaución. La orden de evacuación sigue activa y las escuelas de la zona permanecen cerradas, lo que subraya la gravedad de la emergencia.

La grieta en el tanque de la planta GKN Aerospace fue identificada el domingo, y desde entonces, las autoridades han estado trabajando para enfriar el recipiente y estabilizar la situación. Hasta el momento, no se han detectado niveles peligrosos de metacrilato de metilo en la atmósfera, lo que indica que las medidas implementadas están dando resultados. Sin embargo, la operación de enfriamiento y estabilización es un proceso que aún no ha concluido, lo que mantiene la zona evacuada fuera de los límites para los residentes.

En un comunicado emitido el lunes, GKN Aerospace reveló que sus expertos, junto con la Autoridad de Bomberos, han retirado material aislante del tanque para acelerar el enfriamiento del contenido. Andrew Whelton, profesor de ingeniería en la Universidad Purdue, señaló que el tanque puede enfriarse lo suficiente para que los equipos puedan estabilizarlo y drenar el material restante sin que se genere una chispa. Sin embargo, Whelton también advirtió que mientras la sustancia siga caliente, el riesgo de explosión no puede ser completamente descartado.

Los expertos han explicado que el metacrilato de metilo puede transformarse de líquido a gas cuando su temperatura aumenta, lo que incrementa la presión y, por ende, la posibilidad de una explosión. Whelton indicó que una vez que la temperatura interna del tanque se aproxime a los valores ambientales, que oscilan entre 15,6 °C y 21,1 °C, las condiciones se volverán mucho más seguras. Este análisis sugiere que el enfriamiento efectivo del tanque es crucial para la estabilización de la situación.

En conclusión, aunque se han realizado progresos significativos en la gestión de la crisis en Garden Grove, las autoridades advierten que el peligro aún persiste. La liberación de presión del tanque puede haber permitido que parte del químico se evapore y sea detectado en el ambiente, lo que enfatiza la importancia de contar con equipos de monitoreo adecuados en la zona. La situación sigue siendo delicada y se mantendrá bajo vigilancia hasta que se logre una estabilización total del tanque y se garantice la seguridad de los residentes.