El Rey Felipe VI llevó a cabo su primera visita oficial al municipio de Dos Hermanas, en Sevilla, un evento que se convirtió en uno de los momentos más destacados de la jornada. La llegada del monarca a la parroquia de Santa María Magdalena, donde se encuentra la imagen de la Virgen de Valme, tuvo lugar en medio de un clima adverso, pero eso no detuvo a cientos de vecinos que se concentraron en la Plaza de la Constitución para recibirlo con aplausos y gritos de "Felipe, Felipe".

La Casa Real había programado la llegada del Rey al Ayuntamiento poco después de las 11:15 de la mañana. Allí fue recibido por el ministro de Agricultura, Luis Planas, y el alcalde Francisco Rodríguez, en un ambiente rodeado de estrictas medidas de seguridad. A pesar de que la lluvia había disminuido en el momento de su llegada, la expectación era palpable entre los asistentes, quienes buscaban un lugar privilegiado para ver al jefe de Estado.

Tras saludar a los miembros del consistorio, Felipe VI firmó el Libro de Honor y se dirigió al balcón principal del edificio, donde saludó a la multitud. En un gesto simbólico, el alcalde le ofreció el bastón de mando de la Alcaldía. Aunque el ambiente fue menos animado de lo esperado, en parte debido a las condiciones climáticas, el Rey decidió romper el protocolo al acercarse a los vecinos que se encontraban cerca del Consistorio, generando entusiasmo entre quienes tuvieron la oportunidad de estrechar su mano.