En el estado de Michoacán, México, un fenómeno geológico ha capturado la atención de las autoridades y científicos. Geólogos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se preparan para investigar la aparición de lo que podría ser un nuevo géiser, localizado en una granja familiar dedicada a la cría de cerdos en la zona rural. La Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) ha confirmado que el evento se registró en la noche del lunes, en un área conocida por su actividad geotérmica, específicamente en el municipio de Ixtlán de los Hervores.

El origen del fenómeno se sitúa en el poblado de El Salitre, donde la familia propietaria de la granja ha estado en contacto constante con las características geotérmicas de la región durante años. Sin embargo, nunca antes se había observado un evento de tal magnitud en la zona. Amuravi Ramírez, coordinador estatal de Protección Civil, indicó que la UNAM y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) estarán en el lugar para iniciar una serie de estudios que determinarán la naturaleza exacta del fenómeno, ya que la expulsión de agua y vapor presenta similitudes con la actividad de un géiser.

Los estudios que llevarán a cabo los expertos incluirán análisis de temperatura, presión y frecuencia de las expulsiones, así como la composición química del agua y los gases. Además, se realizarán estudios geológicos y geofísicos para comprender mejor el comportamiento del sistema hidrotermal en el subsuelo de la región. Este enfoque científico es fundamental para poder clasificar formalmente el fenómeno y evaluar su potencial impacto ambiental y social.

Enoc Tamayo, el alcalde de Ixtlán de los Hervores, ha tomado medidas de precaución ante el fenómeno. La familia que reside en la granja ha sido evacuada y se ha establecido un cerco de seguridad de 30 metros alrededor del área para prevenir accidentes, tanto para los habitantes locales como para los curiosos que se acercan a observar el espectáculo natural. Además, se ha decidido suspender las clases en una escuela preescolar cercana, como medida de precaución para garantizar la seguridad de los niños.

La actividad del géiser que se ha observado inicialmente alcanzó una altura de hasta ocho metros, aunque, para la mañana del martes, la situación había cambiado. La expulsión ahora se presenta más como un burbujeo, lo que sugiere que el fenómeno podría estar disminuyendo. Sin embargo, los expertos advierten que es esencial continuar el monitoreo para entender los patrones de actividad y cualquier posible evolución del geiser.

No es la primera vez que Ixtlán de los Hervores se ve envuelto en fenómenos geotérmicos. Desde la década de 1990, la región ha sido reconocida por un géiser natural que alcanza los 30 metros de altura, convirtiéndose en un atractivo turístico local. Las aguas termales y los lodos de la zona son valorados por los lugareños por sus supuestas propiedades curativas. Este nuevo fenómeno podría representar tanto una oportunidad de investigación científica como un nuevo atractivo para el turismo, aunque la prioridad sigue siendo la seguridad de la población y el entendimiento completo del fenómeno.