La descongelación de carne es una práctica habitual en muchos hogares, pero ciertos errores pueden representar un riesgo para la salud. Expertos en charcutería de Etxezarreta, en San Sebastián, han señalado que una de las costumbres más comunes —dejar la carne a temperatura ambiente para acelerar el proceso— es, de hecho, peligrosa.
Los especialistas advierten que este método propicia el crecimiento de bacterias en la superficie del alimento, incluso si su interior permanece congelado, lo cual puede resultar en intoxicaciones alimentarias. La percepción errónea de que descongelar carne fuera del refrigerador solo afecta su textura o sabor es un factor clave en este error.
Según los científicos, al mantener la carne en la llamada "zona de peligro" (temperaturas entre 5 °C y 65 °C), se favorece la proliferación de microorganismos como Salmonella, Escherichia coli y Listeria monocytogenes. Para evitar estos riesgos, se recomienda descongelar en el refrigerador o, si se necesita rapidez, utilizar el microondas para cocinar la carne inmediatamente después. También se puede optar por el uso de agua fría corriente, asegurándose de que el alimento esté bien envuelto y cambiando el agua con frecuencia para mantener una temperatura adecuada.



