Este martes por la tarde, el Papa León XVI recibió al presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, en una audiencia privada celebrada en el Palau Episcopal de Barcelona. Esta visita, que incluyó a la esposa de Illa, se centró en la importancia de la sensibilidad del Pontífice hacia las inquietudes y aspiraciones de Cataluña, un tema que ha cobrado relevancia en el contexto político actual.
Durante el encuentro, ambos líderes abordaron diversos temas que reflejan el panorama internacional contemporáneo, así como la reciente encíclica del Papa, que se ocupa de los desafíos que enfrentan las sociedades modernas debido a los avances tecnológicos. Esta conversación se enmarca en un momento en que la Iglesia busca posicionarse como un referente de diálogo y comprensión ante un mundo en constante cambio. Posteriormente, el Papa se tomó un tiempo para saludar a otros miembros del Govern, reafirmando su interés por la situación en la región.
Illa no escatimó en elogios hacia el Papa, agradeciendo su sensibilidad hacia Cataluña. En el contexto de la próxima bendición de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Família, ambos líderes destacaron la relevancia de este evento, así como la figura de Antoni Gaudí, cuyo legado arquitectónico es un símbolo del patrimonio cultural catalán. La elección de este momento para expresar gratitud subraya la intención de fortalecer la relación entre la Iglesia y la comunidad catalana.
Como gesto de aprecio, el presidente Illa obsequió al Papa con tres regalos significativos: una copia del acta de colocación de la primera piedra de la Sagrada Família, una reproducción de una muñeca articulada de marfil de la necrópolis paleocristiana de Tarragona y un facsímil de 'Les homilies d'Organyà'. Cada uno de estos elementos no solo tiene un valor histórico, sino que también representa las profundas raíces culturales y cristianas de Cataluña, y su importancia en la historia de la región.
La carta que acompañó los obsequios hizo hincapié en el significado de cada uno de ellos, resaltando la tradición de paz y diálogo que ha caracterizado a Cataluña a lo largo de los siglos. Illa también instó al Papa a utilizar el catalán durante su saludo 'urbi et orbi' en la bendición de la Torre de Jesucristo, un gesto que sería recibido con gran satisfacción por la comunidad catalana. En su misiva, reflejó el orgullo por las 'Homilies d'Organyà', el documento más antiguo escrito en catalán, que simboliza el esfuerzo de la Iglesia por comunicarse en la lengua del pueblo.
Las 'Homilies d'Organyà' son reconocidas como un testimonio literario fundamental en la historia de Cataluña, y su mención en este contexto subraya la importancia de preservar la identidad cultural y lingüística de la región. Este texto, que data del siglo XII, destaca la voluntad de la Iglesia de dirigirse a la ciudadanía en su lengua propia, un aspecto que adquiere una nueva dimensión ante la creciente demanda de reconocimiento de las lenguas y culturas regionales en el ámbito global.
En cuanto al acta de colocación de la primera piedra de la Sagrada Família, este documento de 1882 es un símbolo del esfuerzo colectivo para llevar a cabo la obra maestra de Gaudí, que sigue siendo un ícono de la ciudad de Barcelona. Illa enfatizó que antes de poder mirar hacia el futuro, es fundamental recordar el trabajo y el esfuerzo invertido en la construcción de esta emblemática basílica, que representa no solo la fe, sino también la creatividad y la perseverancia del pueblo catalán.
Finalmente, la muñeca articulada de marfil, que proviene de la necrópolis paleocristiana de Tarragona, añade otra capa de significado a este intercambio cultural. Esta pieza, considerada un tesoro de la arqueología romana en Cataluña, refleja la riqueza histórica de la región y su legado en la historia de Europa. La reunión entre León XVI e Illa no solo fue un encuentro protocolar, sino una oportunidad para reafirmar la importancia de la cultura y la identidad catalana en el contexto actual.



