La boda de Susanna Griso y Luis Enríquez convocó este fin de semana a numerosas figuras de la comunicación y la cultura en la Costa Brava. La presentadora y el directivo celebraron su matrimonio después de varios años de relación, durante una ceremonia realizada en la finca La Gaviña, en S’Agaró. El enlace se convirtió así en una de las principales citas sociales del verano.
Entre los invitados estuvieron Cruz Sánchez de Lara y Pedro J. Ramírez, quienes acompañaron a la pareja en la celebración y se refirieron a las segundas oportunidades sentimentales. A su llegada, la vicepresidenta ejecutiva de El Español destacó la manera en que se viven las relaciones cuando ya se superaron los 50 años y sostuvo que esa etapa permite valorar los vínculos desde una perspectiva diferente.
“Yo creo que a todos los que no hemos acertado a la primera, luego disfrutamos con muchísima más ilusión los aciertos de las edades más maduras”, afirmó Sánchez de Lara. La periodista también dirigió un mensaje a quienes atravesaron una separación: “Divorciados del mundo, el amor existe”, expresó, al defender la posibilidad de volver a encontrar la felicidad.
Además, Cruz Sánchez de Lara contó que tuvo un gesto especial con Luis Enríquez, quien pasó a ser el marido de Susanna Griso: fue ella quien le regaló el traje de novio. La confesión se produjo durante su llegada al enlace, en una jornada marcada por la celebración de la pareja y por las reflexiones sobre el amor en la madurez.



